sábado, 5 de septiembre de 2009

MEJORE SU EXPRESIÓN

XVII.- Cuando el hablante necesita formular en imperativo el mensaje expresar algo a alguien, manifestar algo a alguien, con el verbo decir, tres expresiones se oyen y leen en el lenguaje coloquial: Díselo (con s), Dícelo (con c) y Díceselo (con c y s). De las tres, sólo la primera es correcta, y responde a este análisis: Sujeto tácito (tú), di (verbo decir en imperativo), se (a alguien = complemento indirecto) y lo (algo = complemento directo). La segunda forma es incorrecta porque no recoge a quién se envía el mensaje (se) y da una versión equivocada del imperativo de decir, que es di, no dice. Por esta razón es equivocada la tercera expresión, porque da la flexión errada dice en lugar del imperativo correcto di. Quizás esta última incorrección aparece en la región zuliana por influencia del voseo, dialecto en el cual el imperativo se emite Decí vos, lo cual conduce al Decíselo vos, fácilmente transformable en el Díceselo. Pero lo importante es que el hablante precise este detalle idiosincrásico de nuestra lengua: el verbo decir estructura su imperativo di, pero sus compuestos bendecir, contradecir, maldecir y predecir hacen sus imperativos bendice, contradice, maldice y predice, por eso un mensaje como el que estamos comentando, con estos verbos se expresa: Bendíceselo, Contradíceselo, Maldíceselo y Predíceselo.

XVIII.- En el lenguaje coloquial, cuando de establecer comparación y de reforzar un aserto se trata, se oyen indistintamente estas expresiones: tanto es así, tan es así y tan así es, y hasta podría decirse que la segunda es la más corriente. Oímos: Es muy rica, tanto es así que compró esa casa, Es muy rica, tan es así que compró esa casa o Es muy rica, tan así es que compró esa casa. Pareciera, a simple vista, que es indiferente y que las tres formas son perfectamente válidas. No es así. Tanto es un adverbio que tiene un comportamiento claramente definido al acercarse a los demás elementos en el plano sintagmático de la lengua. Cuando él antecede a un verbo, nunca se apocopa. Así decimos: Tanto compré, que me quedé sin dinero; Tanto vi, que quedé deslumbrado, y no Tan compré, que me quedé sin dinero ni Tan vi, que me quedé deslumbrado. La lengua misma nos dice que Es muy rica, tanto es así que compró esa casa, es perfectamente gramatical. No se apocopa tanto porque antecede al verbo es. Pero tanto sí se apocopa frente al adjetivo. Decimos justamente: Tan dulce es, que empalaga, Tan bella imagen, Tan grata sorpresa y no Tanto dulce es, que empalaga, Tanta bella imagen ni Tanta grata sorpresa.. Igualmente se apocopa tanto cuando antecede a otro adverbio. Decimos apropiadamente Tan bien está, Tan velozmente venía, y no tanto bien está, tanto velozmente venía. Decir, por lo tanto, Es muy rica, tan así es que compró esa casa es perfectamente válido porque aquí tanto se apocopa por estar antes del adverbio así. Aunque menos frecuente, es igualmente gramatical la expresión Es muy rica, es tan así que compró esa casa.

De lo aquí demostrado se desprende que la expresión Tan es así es la incorrecta, la agramatical, y la que debe evitar el hablante cuidadoso.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Unos poemas míos

Como viento entre mis dedos

No tenerte es como verte sin que estés presente,
Es tanto como hablarte
Y decirte en silencio
El sabor de nuestras existencias
Habidas como besos
Caminando por el aire.


Te sueño entre mis dedos
Para que el viento no te arranque de mí
Y vuelves
¡oh! Precaria, libre y sin seguir pensando el tacto
Con que te aprehenso
Para quitar tu marcha.

Conviértete en mi mugre
Y escóndete en la pulpa de mis fuegos
Quema toda aturdida
Derritiendo mi piel hasta fusionar con tu boca
Y con un beso soplar el viento que te vuela.





Felonía de mediodía


Entre rimas y colores
Me rindo al clamor de tus manos
Péndulo
Marcapaso
Algodón
tiempo.


Porque te sueño y canto
Rindo al mundo los sonidos
Joya
Templo
Fortuna
Paso de cuando en vez
Mirando los resquicios de mi ventana
Colores llenos de ilusiones
Rimas de piña niña
Que sin golpear siquiera el tambor del pecho
Sale melodía
Y tan sólo es el rumor de tus pasos.

Felonía de mediodía:
Ramas y rimas romas, todas,
Son árbol y poema despuntados
Que se afilan
Y cortan tortas
También aire.





Del suelo al cielo

Te asomaste
y vi por la ventana
y sentí en el pecho
una flor de luz palpitar,
entre mi mirada y la tuya
sus pétalos flotaban
cual bajeles bogando en la mar,

Entonces las mareas de tu boca
mojaron el dique de mis manos,
haciendo chocar sus olas
sobre la uña disonante de mil reclamos.

Sí, yo ahogado en tu vientre.
Sí, tú sembrada en mi pecho,
soñando sueños dorados
que a cuenta gotas cuentan los dedos.

Ya entre tú y yo nada es amor
todo es agua y fuego:
tú que me apagas
yo que me enciendo;
así mis rosas marinas nacen
unas de gota
otras de hormiga
hechas con cuero.

De pronto en un sueño dorado escucho:
¡Mi manantial de agua!
¡Mi incendio de fuego!
Y ante el absurdo pregunto:
¿De serrar el maderero de puertas
e instalar celosías de hierro,
Entonces cierran las puertas
al tiempo en que serruchos muchos
sierran sus cuerpos de cieno?

Al despertar vamos caminando
por el río ígneo
que nos lleva a la ciudad de los hielos
pero calculo sesenta años
cuando lleguemos
tú seca
yo apagado
aunque al fin juntos llegaremos
hasta morir unidos
guardando con recelo aquel juramento
de cuando nuestras gotas vayan
del suelo al cielo.









Cuando duermes…

Detengo los ojos
Para fijarme en tus gestos
Cuando duermes.
Y palpita en mí
La sangre y la vida
Paro todo y para nada
Pues el agua de mis manos
en forma de pulsera
me roba el tiempo
porque descubrí
que el durmiente
era yo.






































Sagitario y sanatorio






Sagitario y sanatorio
Son palabras parecidas
Mi padre nació sagitario
Y murió en el sanatorio.











































Autobiografía

La vida tiene preciosos momentos
La burbuja explota, el viento la lleva
Una raíz nace
y el tallo
Con la luz sale a su encuentro,
Allí entre manos de oxígeno
Entre suspiros de hidrógeno
Me planté vida adentro
Salió agua
y ,por supuesto, salí yo.

































Testamento


Soy pobre
Y no tengo nada,
aunque mis manos están llenas de palabras
entre ellas mi niña dorada.

Oh hija
si al mundo te traje
sin darte
oro o edredones de flores mojadas
sabes que en caballito
te ofrezco sonrisas
besos y pepitos
de esos que tanto gustas
a la saciedad de tus dientes de coneja.

No tienes cuna amaderada
ni lujos importantes en seda
pero ¡qué tesoro!
mi niña
tu sonrisa asomada
mirando infinita
la estepa de juguete
que regada
después de tus paseos por casa
dejaste inerme y callada.

Y el carrito de perro
que celosa cuidas
con chillidos y pellizcos
activas su alarma
último modelo
que te consume
hasta la última gota
de tus ojos alegres
deteniendo gateos
apagando tu tata
hasta acostarte tendida
de brazos abiertos
viajando en las alas
de la muñeca pelona
muerta de rabia
sin derecho a pepito
que dejaste en la sala.




Se cae el cielo a pedazos



Se cae el cielo a pedazos
con fragmentos de aire sumidos
Damos un paso al frente
Para vernos en un espejo risueño
Donde una bebé con insomnio
bisoña Muerde un durazno.

Calva y llana es la vida
Libre como perro de calle
Sufres, gozas, aplaudes
Sin terminar la función
Que a gatas maullas discreta
Sin ver en testuz el sudor

Sinfonía: bocina que suena
Alevosía de pesares juguetones
La muerte peluda y compleja
Esclava como un obrero
Muerde el mismo durazno
Mas como ratones.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Mejore su expresión

Tito Balza Santaella

Miembro Correspondiente de la Academia Venezolana de la Lengua

XVI.- Para designar al intelectual que imparte conferencias se dice entre nosotros conferencista y poco se oye conferenciante, que es la voz preferente de la Academia: «Persona que diserta en público sobre algún punto doctrinal» (DRAE, 92). Conferencia proviene del latín conferentia y ésta del verbo conferre, que significa junta, comunión. Está en el castellano desde el siglo XVII, en tanto que el verbo conferenciar aparece por primera vez reseñado en el Diccionario Académico en la X edición de 1852. El que conferencia, la persona que hace una disertación pública, como vimos atrás, se designa, naturalmente, por el participio activo conferenciante, adjetivo y también sustantivo común, es decir, invariable en cuanto a género, y es ésta la voz apropiada y justa, con aceptación académica desde el mismo año 1852. Entre nosotros, sin embargo, por influencia de los medios de comunicación y seguramente por factores transculturales, este apropiado término ha sido innecesariamente suplantado por conferencista, neologismo inicialmente usado en Argentina y con rápida extensión a otras comunidades lingüísticas. Aunque admitida como voz inexplícita en el Diccionario Académico desde la XIX edición de 1970, el hablante preocupado por la pureza de su lengua debe tener presente que el sufijo –ista remite a la noción de profesión, dedicación o empleo: dentista, periodista, fisioculturista, urbanista, pianista. Difícilmente en nuestro país alguien tiene como profesión, dedicación o empleo el pronunciar conferencias, por un lado; y, además, desde el estricto sentido de la evolución morfológica del idioma, el sufijo –ista es válido primordialmente para formar derivados de aquellas voces que conformaron vocablos con –ismo. Ejemplos: de pluralismo, pluralista; de comunismo, comunista; de galicismo, galicista; de periodismo, periodismo. No existiendo en el español conferencismo, no debería existir conferencista, especialmente si con idéntico significado ya tenemos conferenciante. Rara vez no sucede así. Por supuesto que hay excepciones: liberalismo no da liberalista, sino liberal, y, viceversa, nuestro acervo lexicográfico registra pianista, pero no a pianismo; a dentista, pero no a dentismo.


Así es nuestra lengua, amplia y múltiple.

miércoles, 29 de julio de 2009

Disculpen la molestia: armados contra los pobres






Si la justicia internacional de veras existe, ¿por qué nunca juzga a los poderosos? No van presos los autores de las más feroces carnicerías. ¿Será porque son ellos quienes tienen las llaves de las cárceles?

¿Por qué son intocables las cinco potencias que tienen derecho de veto en Naciones Unidas? ¿Ese derecho tiene origen divino? ¿Velan por la paz los que hacen el negocio de la guerra? ¿Es justo que la paz mundial esté a cargo de las cinco potencias que son las principales productoras de armas? Sin despreciar a los narcotraficantes, ¿no es éste también un caso de “crimen organizado”?

Pero no demandan castigo contra los amos del mundo los clamores de quienes exigen, en todas partes, la pena de muerte. Faltaba más. Los clamores claman contra los asesinos que usan navajas, no contra los que usan misiles.

Y uno se pregunta: ya que esos justicieros están tan locos de ganas de matar, ¿por qué no exigen la pena de muerte contra la injusticia social? ¿Es justo un mundo que cada minuto destina 3 millones de dólares a los gastos militares, mientras cada minuto mueren 15 niños por hambre o Los humanos somos los únicos animales especializados en el exterminio mutuo, y hemos desarrollado una tecnología de la destrucción que está aniquilando, de paso, al planeta y a todos sus habitantes. enfermedad curable? ¿Contra quién se arma, hasta los dientes, la llamada comunidad internacional? ¿Contra la pobreza o contra los pobres?

¿Por qué los fervorosos de la pena capital no exigen la pena de muerte contra los valores de la sociedad de consumo, que cotidianamente atentan contra la seguridad pública? ¿O acaso no invita al crimen el bombardeo de la publicidad que aturde a millones y millones de jóvenes desempleados, o mal pagados, repitiéndoles noche y día que ser es tener, tener un automóvil, tener zapatos de marca, tener, tener, y quien no tiene, no es?

¿Y por qué no se implanta la pena de muerte contra la muerte? El mundo está organizado al servicio de la muerte. ¿O no fabrica muerte la industria militar, que devora la mayor parte de nuestros recursos y buena parte de nuestras energías? Los amos del mundo sólo condenan la violencia cuando la ejercen otros. Y este monopolio de la violencia se traduce en un hecho inexplicable para los extraterrestres, y también insoportable para los terrestres que todavía queremos, contra toda evidencia, sobrevivir: los humanos somos los únicos animales especializados en el exterminio mutuo, y hemos desarrollado una tecnología de la destrucción que está aniquilando, de paso, al planeta y a todos sus habitantes.

Esa tecnología se alimenta del miedo. Es el miedo quien fabrica los enemigos que justifican el derroche militar y policial. Y en tren de implantar la pena de muerte, ¿qué tal si condenamos a muerte al miedo? ¿No sería sano acabar con esta dictadura universal de los asustadores profesionales? Los sembradores de pánicos nos condenan a la soledad, nos prohíben la solidaridad: sálvese quien pueda, aplastaos los unos a los otros, el prójimo es siempre un peligro que acecha, ojo, mucho cuidado, éste te robará, aquél te violará, ese cochecito de bebé esconde una bomba musulmana y si esa mujer te mira, esa vecina de aspecto inocente, es seguro que te contagia la peste porcina.

Eduardo Galeano,
Uruguay


miércoles, 22 de julio de 2009

Poema a la Clase Media

Clase media
medio rica
medio culta
entre lo que cree ser y lo que es
media una distancia medio grande

Desde el medio
mira medio mal
a los negritos
a los ricos
a los sabios
a los locos
a los pobres

Si escucha a un Hitler
medio le gusta
y si habla un Che
medio también

En el medio de la nada
medio duda
como todo le atrae
(a medias)
analiza hasta la mitad
todos los hechos
y (medio confundida)
sale a la calle con media cacerola
entonces medio llega a importar
a los que mandan
(medio en las sombras)
a veces, sólo a veces, se da cuenta
(medio tarde)
de que la usaron de peón
en un ajedrez que no comprende
y que nunca la convierte en Reina

Así, medio rabiosa
se lamenta
(a medias)
de ser el medio del que comen otros
a quienes no alcanza
a entender
ni medio

MARIO BENEDETTI

lunes, 13 de julio de 2009

MEJORE SU EXPRESIÓN


Tito Balza Santaella

Miembro Correspondiente de la Academia Venezolana de la Lengua

XVI.- Para designar al intelectual que imparte conferencias se dice entre nosotros conferencista y poco se oyeconferenciante, que es la voz preferente de la Academia: «Persona que diserta en público sobre algún punto doctrinal» (DRAE, 92). Conferencia proviene del latín conferentia y ésta del verbo conferre, que significa junta, comunión. Está en el castellano desde el siglo XVII, en tanto que el verboconferenciar aparece por primera vez reseñado en el Diccionario Académico en la X edición de 1852. El que conferencia, la persona que hace una disertación pública, como vimos atrás, se designa, naturalmente, por el participio activo conferenciante, adjetivo y también sustantivo común, es decir, invariable en cuanto a género, y es ésta la voz apropiada y justa, con aceptación académica desde el mismo año 1852. Entre nosotros, sin embargo, por influencia de los medios de comunicación y seguramente por factores transculturales, este apropiado término ha sido innecesariamente suplantado por conferencista, neologismo inicialmente usado en Argentina y con rápida extensión a otras comunidades lingüísticas. Aunque admitida como voz inexplícita en el Diccionario Académico desde la XIX edición de 1970, el hablante preocupado por la pureza de su lengua debe tener presente que el sufijo –ista remite a la noción de profesión, dedicación o empleo: dentista, periodista, fisioculturista, urbanista, pianista. Difícilmente en nuestro país alguien tiene como profesión, dedicación o empleo el pronunciar conferencias, por un lado; y, además, desde el estricto sentido de la evolución morfológica del idioma, el sufijo –ista es válido primordialmente para formar derivados de aquellas voces que conformaron vocablos con –ismo. Ejemplos: de pluralismo, pluralista; de comunismo, comunista; de galicismo, galicista; de periodismo, periodismo. No existiendo en el español conferencismo, no debería existirconferencista, especialmente si con idéntico significado ya tenemos conferenciante. Rara vez no sucede así. Por supuesto que hay excepciones: liberalismo no da liberalista, sino liberal, y, viceversa, nuestro acervo lexicográfico registra pianista, pero no a pianismo; a dentista, pero no a dentismo.

Así es nuestra lengua, amplia y múltiple.


miércoles, 8 de julio de 2009

En esta vida

Hola a todos, buenas noches, ¿cómo están? Aquí otro poemita sencillo y corto, pero igual sigo en el mundo de la escritura.


En esta vida, muchas cosas hay que soltarlas, dejarlas, pisarlas y hasta olvidarlas. Sé que el comienzo es difícil, pero el mundo no se acaba, sé que muero en el intento, de nuevo comienzo.

El amor es escencia para nuestras vidas, sin él podemos llegar a ser nadie, la soledad nunca es mala pero puede llegar a dañarte.

La rabia se desarrolló en el transcurso del camino, posiblemente él sea quien defina tu destino, controla los impulsos; éstos pueden llegar a ser dañinos, cuida tus pensamientos, no sabes quién pueda estar contigo.

María Paola Morillo Prieto 17/06/09 10:50pm