martes, 21 de abril de 2015

Categorías del método: método histórico, método analítico y abstracción.



Los postulados marxistas no son fáciles. Tienden a ser densos y enrevesados, de una profundidad filosófica descomunal; no es cuestión de apologías o panegíricos, si no de poner los puntos donde van. Ahora bien, la categoría del método esencial propuesto por Marx es el método histórico al referir que el hombre es el resultado del proceso histórico y no como lo afirmaban los teóricos liberales quienes tenían la concepción de que la naturaleza humana del individuo aparecía conforme a la naturaleza en tanto que puesto por la naturaleza no en tanto que producto de la historia.  

Por otra parte, el método analítico y la abstracción son  categorías del método, que en mi humilde criterio, permanecen subyacentes; en este sentido Marx analiza las estructuras productivas tomando en cuenta elementos como la propiedad, producción, dinero, mercancía y capital, como un todo para entender las dinámicas y relaciones impuestas por el capital. De allí que “La producción en general es una abstracción, pera una abstracción que tiene un sentido, en tanto pone realmente de relieve lo común, lo fija  nos ahorra así una repetición” (Marx, 1857: 35).

Todos estos elementos al enlazarlos con la apropiación social de las TIC, referimos sin duda también a esa historicidad que por un lado las tecnologías presentan y, por otro, la comunicación e información sugieren. Si para los enciclopedistas y pensadores liberales del siglo XVIII la sociedad civil es el famoso punto de “conexión” entre los sujetos; hoy día, ese elemento histórico se manifiesta en la sociedad del conocimiento y la información, cuya representación más significativa de luchas de clase radica en la llamada brecha digital.  

2.- Categorías del objeto identificadas: producción y  apropiación
Para Marx (1857:37)  “toda producción es apropiación de la naturaleza por parte deI individuo en el seno y por intermedio de una forma de sociedad determinada. En este sentido, es una tautología decir que la propiedad (Ia apropiación) es una condición de la producción. Pero es ridículo saltar de ahí a una forma determinada de la propiedad, por ejemplo, la propiedad privada.” Cuando en un sentido originario o primigenio, la historia, el análisis histórico, demuestra que la propiedad es común.

De acuerdo a este planteamiento, la apropiación va más allá del uso y acceso, es decir, es producción y cuando hablamos de producción nos referimos a la producción de cualquier tipo, no meramente la capital o de mercancías; por ello, al analizar las categorías dialécticas: realidad-necesidad-posibilidad, pudiera decirse que realmente la mayoría de las personas usan las TIC, pocas se las apropian en el sentido de ir creativamente más allá del uso normal previsto. Por supuesto, esto sucede en vista de que la apropiación, en este caso, se da para el consumo y no para la producción (visión marxista).

Por otra parte, la apropiación social responde más bien a una necesidad transitoria, que todavía queda en el mero aprovechamiento que ni siquiera sacándole el máximo se lograría la apropiación absoluta. Sin duda lo de apropiación está en el ámbito de las posibilidades (visión) no de las realidades. No obstante, Marx deja un camino abierto al integrar producción – apropiación como uno solo.

FUENTES
Marx, Karl (1857/1974) Introducción general a la crítica de la economía política y Cartas sobre El Capital. Ed. Pasado y Presente. Prólogos a El Capital. Traducción de José Aricó y Jorge Tula en 1982. DF, México. Siglo XXI Editores.

lunes, 20 de abril de 2015

Del Raginbulario y otros: Implementos de primeros auxilios para nuestras tesis



Ángel Alberto Morillo

Y otros…

Lo primero que llegaron a mi cabeza fueron las ideas (por tanto arranco de atrás hacia adelante), las cuales como hormigas levantaron pensamientos, de ahí al referirme al tema, cito al mismo Ragin: “Las ideas ayudan a los investigadores sociales a darles sentido a las pruebas empíricas y los investigadores usan las pruebas empíricas para ampliar, revisar y comprobar las ideas. El resultado final de este diálogo es una representación de la vida social: pruebas empíricas que han sido configuradas y reconfiguradas por las ideas y que se presentan de la mano de las ideas que guiaron la elaboración de esa representación.”

Lo expresado, sin duda, engloba el concepto matriz del diálogo idea-prueba, por ello, evoco al alfarero Cipriano Algor, los inventos de Melquiades, la excelsitud de Borges, en fin, las ideas, todas en diálogo infinito con las pruebas, que permiten al investigador social ser alfarero, escritor, creador, innovador, por supuesto, la idea es el anclaje, el punto de partida… Pero claro, hay que ver qué tipo de ideas pululan, circundan en la cabeza de un investigador. En ese sentido, más que investigador apelo a los símbolos de mago, guía, curioso, niño… Características propias  de lo que debería ser un investigador.

Ahora bien, en el marco serio, o bien,  menos vehemente,  apartándome un poco de las evocaciones simbólicas de la literatura, es necesario saber que Carlos Ragin, estadounidense, apeló siempre a esa diálogo teoría e investigación empírica , y vaya que este autor,  en su planteamiento central, propone un diálogo ideas y las pruebas empíricas, cuyo uno de sus ejes es el análisis, o lo que bien denominó marco analítico, es decir, estudiar cada una de las partes de un fenómeno o acontecimiento para poder entender la totalidad.

Por otra parte, la síntesis preliminar de las pruebas empíricas es otro constituyente esencial de ese diálogo de ideas y pruebas empíricas, que permite al investigador construir imágenes del objeto de la investigación, tocar, palpar, ver, sentir, oler, los sentidos, conjugados, copulados, permiten darle dimensiones concretas a la idea; tan sencillo como declarar el amor (ideal) a dar besos y caricias (pruebas empíricas), en este sentido, el amor se consolida. Por cierto, estas dos fases de análisis-síntesis son propias del método marxista de la investigación, sin embargo, el aporte sustancioso de nuestro buen gringo radica en el diálogo teoría- empirismo.

Sin embargo, es importante señalar que el contexto, percepciones y vivencias del investigador (amante) inciden sobremanera en la forma cómo se aborda el objeto de la investigación; verbigracia, no tendrá la misma visión sobre un sobre un fenómeno futbolístico alguien que hable sobre fútbol sin haber jugado, a la de algún jugador de fútbol profesional en esta área. Las dos visiones son válidas, se da diálogo, sin embargo, son distintas entre sí.

De los primeros auxilios (Manual de supervivencia en la investigación)

Ragin hace un conjunto de recomendaciones y observaciones necesarias  a citar:
1.- Los investigadores sociales deben ser precisos a la hora de definir y caracterizar los fenómenos que estudian…
2.- Los investigadores sintetizan las pruebas empíricas, es decir, conectan diferentes partes o elementos de las cosas que estudian con el propósito de crear descripciones más completas que se basen en alguna idea acerca de cómo esas partes están relacionadas entre sí o podrían estarlo.
3.- Para construir imágenes los investigadores conectan aspectos diferentes de los casos con el propósito de elaborar descripciones coherentes.
4.- Las ideas y las pruebas empíricas están por todos lados. No es sorprendente, por lo tanto, que haya tantas personas que se dediquen a la construcción de las representaciones de la vida social, como poetas, pintores, dramaturgos y científicos, políticos, entre muchos, otros. (Cualquier parecido con lo del inicio de este trabajo es mera intencionalidad de Morillo)…

El Raginbulario:

Aclaratoria, advertencia y viceversa: Esto es apenas,  al mejor estilo raginiano, una parte  de la prueba empírica que dialogó con parte de mis ideas orates. Requeriría hacer una lectura completa del libro para formular una representación más consustanciada con el marco analítico del autor respecto al vocabulario.

A guisa de resumen propongo el siguiente “Raginbulario”, que será esencial a la hora de abordar nuestras investigaciones, tomando en cuenta que ninguna palabra es inocentona, todas tienen inteciones:

Pruebas: equivale a datos, es decir, “los investigadores usan gran cantidad de pruebas empíricas”.

Ideas: Vocablo cotidiano que los científicos sociales usan para referirse a la teoría social, “los investigadores sociales recurren a esa reserva de ideas que es la teoría social cuando realizan sus investigaciones para que les ayude a darle sentido a aquello que estudian”.

Imágenes: Las imágenes implican con frecuencia dar razones o decir algo, “es el producto del esfuerzo por darle coherencia a los datos mediante la vinculación de pruebas empíricas seleccionadas de un todo de maneras significativas.”

Marco analítico: Estudio de algo en términos de sus aspectos o partes, “los marcos analíticos son las formas de ver las cosas que se construyen a partir de las ideas”.

Marcos analíticos fijos: Son iguales desde el comienzo hasta el fin, “el uso de marcos analíticos fijos es muchas veces necesario, por ejemplo, en estudios que pretenden comprobar la validez de las teorías. En esencia, el marco analítico pone en práctica una hipótesis que se desea comprobar”.

Marcos analíticos flexibles o fluidos: Se proponen al inicio pero cambian en el transcurso de la investigación, “un marco flexible es útil, por ejemplo, en los estudios que pretenden explorar la diversidad o construir nueva teoría. Un marco flexible le muestra al investigador dónde mirar y qué tipo de factores debe buscar, sin construir hipótesis específicas acerca de la relación entre factores”.

Síntesis: Proceso de construcción de imágenes a partir de pruebas empíricas.

Representaciones: Es la fase última que se da producto del diálogo de ideas y pruebas empíricas, “en muchos sentidos, las representaciones sociocientíficas pueden compararse a las fotografías”.

Estudio cualitativo de aspectos comunes: Examen de la información detallada y en profundidad de un pequeño número de casos.

Estudio comparativo de la diversidad: Examen de la información moderada de un número intermedio de casos.

Estudio cuantitativo de la covariación: Examen de la información limitada de un número grande de casos.

viernes, 12 de julio de 2013

Cuentos de mi barrio

Por Susana Ferrer. Estudiante de Taller de Redacción y Estilo. Universidad Católica Cecilio Acosta.

Comienza a caer la noche en el barrio, es viernes y la casa de la Señora Rosa es la primera, en donde el estruendo del acordeón se deja oír. 

-Muchacho del carajo, bájale volumen al radio que vais a despertar a Wilkerman- gritaba Doña Rosa desde el patio de la casa de dos cuartos, un baño y una “pieza” añadida atrás, techo de cinc y recientemente pisos de cemento requemado, que había visto y estaba viendo crecer a sus tres hijos y dos nietos, mientras el sonoro llanto del bebé la comenzaba a enfurecer.

El culpable de semejante escándalo era Yonder de Jesús, el primer hijo de ésta, que con sus escasos 22 años ya era padre de dos, vivía en la pieza de atrás de la casa con su mujer, María, de 19 año y sus hijos. Llegaba de trabajar como “burro”, como el mismo decía, en la construcción de las casas de la “Misión Vivienda Venezuela”, esperaba que ese trabajo le sirviera de “palanca” para conseguir la casita por la que tanto lo jodía su mujer. Estaba contento porque le habían pagado la quincena y, aunque en su casa se había acabado la leche para sus hijos y no había “salado” para el almuerzo del día siguiente, él le iba a brindar la primera caja de cerveza de la noche que recién empezaba a sus amigos. Se disponía entonces a llamar a Yorman, su hermano de 15 años, para que lo acompañase al depósito, caminando por las calles de arena cargando el “vacío”, con la excusa de que le iba a invitar de esta bebida luego.

Yorman estaba en noveno grado y era inteligente, aunque no era tan aplicado como debía, quizás le hacía falta que alguien estuviese recordándole estudiar todo el tiempo, sin embargo, sus notas no eran tan malas y tenía esperanza de graduarse.

Yesángela era la más buceada por los muchachos del barrio, era la hija del medio de esta familia y tenía 16 años, también era la más envidiada, porque tenía un novio Guardia Nacional con “bastantes cobres” como ella alardeaba, que le estaba montando un rancho tal como lo quería: a dos cuadras de la casa de su madre; a Doña Rosa no le gustaba mucho el novio de su hija, pero ya se había cansado de reclamarle pues la muchachita no le prestaba atención, el muchacho en cuestión en aras de congraciarse con la suegra le llevaba un mercadito escueto. Él también le había comprado un Blackberry a la muchacha, que le había costado como diez sueldos mínimos y que bien había aprendido a esconder en sus pantaletas, (que entre tantas bajadas y subidas le habían dejado un embarazo que ya le estaba costando ocultar), cuando se iba a montar en los carritos por puesto de esta localidad tan calurosa. A ella no le preocupaba el futuro de la criatura, sólo las malas lenguas, pues se preciaba de su virginidad frente a todo el mundo, aunque medio barrio sabía que su novio se la llevaba para el monte del terreno que quedaba al doblar la esquina.

Y así muchas Doña Rosa viven y trabajan para levantar sus hogares, a veces solas, a veces con algún marido ocasional, intentando, fructuosamente o no, convertir a sus hijos en gente de bien. Sus historias forman parte de la pintoresca realidad venezolana, heterogénea, propia. Lo que sí es cierto es que nadie es quién para juzgarlos o juzgarnos y más si simplemente se ven sus historias desde la acera del frente.

Son como hermanos


Por Osmar Coello. Estudiante de Taller de Redacción y Estilo. Universidad Católica Cecilio Acosta.

Carlos y Diego eran contemporáneos. Dos meses era la diferencia de edad. Aunque en realidad eran primos, desde que vinieron al mundo crecieron juntos como hermanos. La misma escuela les daba cobijo a sus saberes y la misma guardería los recibía en las tardes, pues sus padres trabajaban intensamente que no tenían tiempo para estar con ellos si no en las frías noches corianas.

Cercanos a los cinco años de edad, circunstancias de la vida los llevaron a separarse y hoy van a escuelas y guarderías diferentes, dejando para sus encuentros uno que otro fin de semana y una que otra noche que sus padres se visitan mutuamente, ante el reclamo de los chiquillos que exigen verse más a menudo.

Sus conversaciones coinciden con sus edades. Los superhéroes de televisión de moda, los juguetes favoritos y las actividades mutuas que cada uno desarrolla en su día a día.

-¿Viste los Transformers en Discovery Kids? Le pregunta Carlos a Diego con tono de emoción.
-Sí, siguen siendo mis favoritos, los cuatro me encantan, aunque no siempre puedo verlos porque mi mamá no me deja ver mucho tiempo la televisión. Responde Diego, al principio emocionado y luego con tono de tristeza.

Ambos iniciaron una extensa conversación sobre esta serie infantil de televisión y luego dieron rienda suelta a sus explicaciones sobre las técnicas de natación, que practica Diego y de futbol, que juega Carlos cada tarde.

-Ya le perdí el miedo a piscina y puedo nadar de un lado a otro, aseguró Diego lleno de emoción, pues sus peores momentos eran aquellos en los que tenía que soltarse del borde de la piscina para llegar al otro extremo.

-Yo prefiero mi balón de futbol, dijo Carlos, quien explico a Diego cada una de las posiciones que le ha tocado jugar día a día.

Así llega la noche, entre recuerdos, anécdotas y experiencias contadas. Sus padres mientras tanto prometen organizar encuentro más frecuentes para que puedan compartir más tiempo juntos aquellos primos que a pesar de la distancia, se quieren como hermanos.