martes, 8 de noviembre de 2011

Notículas del español


Tito Balza Santaella
 
Muchos animales son mudos, silenciosos; pero la mayor parte de los terrestres emiten sonidos con los que alegran o perturban la tranquilidad  de los espacios. He aquí las voces de veinticinco animales: La abeja zumba y susurra; el águila trompetea; el alcaraván chilla; la alondra o calandria canta, trina y gorjea; el arrendajo remeda y arremeda; el asno rebuzna, ornea y rozna; el autillo ulula; la báquira gruñe; el becerro berrea; la boa vahea; el buey muge; el búfalo bufa y rebufa; el búho ulula y chuchea; el caballo relincha, bufa y rebufa;  la cabra bala; el cabrito chozpa; el caimán llora; el canario canta, trina y gorjea; la cascabel o crótalo cascabelea; el cerdo gruñe y guarrea; el chacal aúlla y ladra; el chirulí dice su nombre; el ciervo bala, berrea, ronca, grazna, gazna, grajea, urajea, rebrama y brama; la cigarra chirría y chicharrea y el cigarrón zumba y bordonea. La mayor parte de estas voces son onomatopeyas.
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Hablar o leer con pronunciación dificultosa, tarda y vacilante, trastocando a veces las letras o las sílabas, se dice en nuestra lengua balbucir o balbucear. El primero es el verbo  preferido por la Academia, obviamente por su claro origen etimológico: proviene del latín balbutire, de balbus, ‘tartamudo, tartajoso’, y por su antigüedad: está entre nosotros desde el siglo XVI, y fue San Juan de la Cruz uno de los primeros grandes poetas en utilizarlo. Mientras que balbucear es de origen popular y de reciente nacimiento (siglo XIX). Sin embargo, porque balbucir es defectivo, solo conjugable, como abolir y agredir, en las formas que tienen en sus desinencias la vocal -i-, el verbo balbucear se ha impuesto y hecho más general por su carácter personal.
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Mejor y peor son adjetivos comparativos y variables en número, como todos los adjetivos. Así se dice: El mejor libro de la biblioteca, Los mejores libros de la biblioteca; pero cuando funcionan como adverbios comparativos son invariables como todos los adverbios. No se dice:  Los colegios mejores dotados del país, Se comprende que los llaneros no son los peores educados de Venezuela, sino: Los colegios mejor dotados del país, Los llaneros no son los peor educados de Venezuela.
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Los términos estuve y sostuve contienen cuatro letras consecutivas por orden alfabético: stuv.
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         El superlativo absoluto de luengo es longuísimo.
 
titobalzas@yahoo.es     http://twitter.com/ tbalzasantaella

martes, 1 de noviembre de 2011

Sarita


Por Ángel Alberto Morillo
1

No podía creer lo que estaba al frente de sus ojos, ¿era posible? No, no, no… pero cuándo fue. A fin de cuentas  una cuestión como esta no podía pasar desapercibida. La mejor manera de conocer a un desconocido era viendo la forma cómo escribe y piensa. Y abrió el faisbuk. La gente sí habla tonterías en estos espacios de la apariencia y de las medias tintas; la curiosidad fue más fuerte, ¿era posible? No, no, no. Cansada de tanto esperar, se le apareció así como así, se estregó los ojos ¿Era posible? Quizá, una corazonada le decía que en las solicitudes, no en las tonterías que dice la gente, en las solicitudes, no en las fotos ni en los comentarios. Fue así como poco a poco tecleó su nombre. Dios Santo, miles y miles, de muchas formas y colores, mujeres, feas, bonitas, elegantes, mentirosas, atrevidas, pero todas mujeres. Necesitaba hallarla.  Las palabras flotaban, indecorosas, lascivas a cualquier tratado gramatical, de ignorancia proporcional y descuidada. Aún así la solicitud seguía en pie.

La fe de encontrar alguna posibilidad quedaba circunscrita a un pedazo de esperanza; en estos dominios del entretenimiento, en estas plazas fantasmales de encuentro, de sociedad que pende de un cable, cuya metamorfosis son las teclas, una pantalla, una corneta, un sonidito odioso, inventado por desconocidos, el conocimiento le era mezquino. Aún así ella seguía buscando, incrédula, no hallaba la manera, sus cuarenta y muchos años delataban su impericia, denunciaban su imperdonable anacronismo, muy a pesar de ser amante fervorosa de las tesis más profundas de Platón y Hegel. ¿Pero de qué servían Platón y Hegel en el faisbuk? No los necesitaba muy a su pesar. Era una de las incomprendidas más, formaba parte de esas filas de milicianos del saber que no tenían acceso a las fatuidades de las TIC… Pero eso a ella no le importaba, sus ojos no lo podían creer, se sentía esta vez en la caverna. Platón tenía razón. Ella estaba loca, al borde de la oscuridad. ¿Pero quién era ella para merecer tanto?

De ahí que los personajes como Sarita son pocos y más cuando se apellidan Chávez, ¿faltaba menos? Decía para sus adentros. Son rasgos más llamativos de la personalidad, el orden y la disciplina, cuestiones que en estos tiempos son invisibles, tan detestadas como la ortografía y la gramática. Ella era una profesora detestada, obviamente daba ortografía y gramática, signadas por la disciplina y el orden, esas invisibles virtudes al faisbuquero, esa especie de seres grotescos. Todo esto, por supuesto, muy distante al orden y disciplina corporativos, más todavía en ese espíritu antineoliberal. Los sustantivos entrega, dedicación, altruismo, por un lado; los adverbios justamente, cabalmente por el otro; toda ella superlativa, su vida en sí era la vidísima; sin mencionar  su naturaleza copulativa: ser, estar y parecer. “Soy buena mujer, estoy bien formada y parezco filósofa”. Sin embargo, para el faisbuquero era más fácil criticar sus rulos, sus lentes, sus pantalones abultados, orientales de Shazán, sus chalecos ochenteros, sus cejas pronunciadas, su poco apego por los polvos compactos de colores, su desaliñada y poco femenina manera de vestir, para ellos, los faisbuqueros, era muy fácil. No faltaba menos, esos muchachitos imberbes que cuando mucho respiran porque sus pulmones los obligan, esos mismos que no sabían acentuar aún una palabra esdrújula, tan fácil a un buen oído, se daban el lujo de ver así a Sarita. Claro, con lo preocupada que estaba en su tesis de Platón  y Hegel, seguramente todas las imprecaciones resbalarían con su propio peso. El corazón de Sarita era así, pensaba muy en el fondo que aquella retahíla de improperios se debía esencialmente al nulo manejo lingüístico y comunicacional de sus alumnos. Total, ella era así… Tan sólo alguien como Bello o García Márquez algún día la harían cambiar por lo menos de opinión. Al menos todo aquello sucedía con el faisbuquero; con los tuiteros era peor. Definitivamente Sarita tenía de enemigo la ignorancia, si esto se tratase de alguna religión, Sarita estaba segura que el faisbuk y el tuiter eran el Aqueronte y el hades respectivamente.  Estaba condenada por esos demonios, seguramente les había robado el fuego. Ella, Sarita, la odiosa Sarita, era brillante.

viernes, 21 de octubre de 2011

El Estado y su doble naturaleza: democracia o plutocracia y dictadura



Texto de Prof. Juan Manuel Sivira

El Estado, órgano de opresión de una clase por otra, surge con la entrada en vigencia de la sociedad Esclavista; pues, la sociedad que le precedió a ésta y que dio origen a la humanidad: la sociedad Primitiva, estuvo ajena a ese órgano opresor, el Estado.

Desde ese entonces, y hasta el día de hoy, dicho órgano ha servido a las clases reaccionarias para oprimir y explotar al pueblo: de él se valieron los explotadores de ayer, esclavistas y feudalistas, para explotar a los esclavos y siervos de la gleba, respectivamente; de él se valen los explotadores de hoy, los burgueses, para sojuzgar y explotar a los trabajadores; y poder mantener su hegemonía de clase.

Entonces, fue la sociedad Esclavista la que fungió como base del primer Estado que surgió en nuestro devenir histórico: el Estado esclavista. Estado que surge precisamente porque un grupo de bárbaros se coloca por “encima” de la sociedad, apropiándose (a sangre y fuego) Los Fundamentales Medios de Producción; dividiendo así a la sociedad en clases sociales, esclavistas (explotadores) y esclavos (explotados)...

Sí, con la división de la sociedad en clases sociales surge el Estado; y surge precisamente para salvaguardar los intereses de aquellos bárbaros, ahora erigidos en clase dominante: los esclavistas.  Fue así como ese grupo de bárbaros se hizo del Poder; concentrando bajo su égida todo el poderío: político, económico, militar… Por intermedio de este último (el poder militar) mantuvo a raya, por miles de años, a los esclavos. Y es ese mismo Estado, mimetizado hoy día, el que permite a los señores capitalistas explotar a las masas trabajadoras.

¿Quiere decir entonces, que el Estado no representa los intereses de toda la sociedad, como piensa el común de las personas? Ciertamente, el Estado –todo Estado- representa (sólo) los intereses de la clase social que ostente el Poder. Y aunque dicha clase se valga de sofismas y eufemismos para sublimar y presentar a su Estado como un órgano imparcial, al margen de sus intereses; aunque esa clase lo presente como garante de los intereses de todos los miembros de la sociedad, en realidad no representa mas que sus exclusivos intereses; de allí la doble cara del Estado; su doble naturaleza: Democracia o Plutocracia para la clase que ostente el Poder y Dictadura para su antípoda: la clase dominada. ¿Entonces, tanto la Democracia como la Plutocracia van acompañadas siempre de una férrea Dictadura y viceversa? Sí; así nos lo confirma la historia!

Comprobemos, entonces, la doble naturaleza de todo Estado:

El Estado esclavista, portó Democracia (más bien Plutocracia) para el 10% aproximadamente, de los miembros de la sociedad: los señores esclavistas y, Dictadura para el otro 90%: los esclavos y demás masas explotadas; el Estado feudalista: portó Democracia (Plutocracia) para el 10% de los miembros de la sociedad: los señores feudales y, Dictadura para el otro 90%: los siervos de la gleba o campesinos vasallos. En la actualidad, con la vigencia del Estado capitalista, donde rige la Dictadura del Capital sobre el Trabajo: Democracia (Plutocracia) para el 10% de los miembros de la sociedad: los señores burgueses, y Dictadura para el otro 90%: los trabajadores y demás masas explotadas.

Sólo un Estado expresa los intereses de los trabajadores -y demás masas explotadas-: el Estado Socialista. Y, ¿qué es el Estado Socialista? Los trabajadores –y dichas masas explotadas- convertidos en Estado; éstos haciéndose del poder político. Y, para mantenerlo deben ejercer su Dictadura: la Dictadura del Proletariado. ¿Cómo opera este juego, entonces? Los trabajadores –y demás masas explotadas- toman el Poder político, acto seguido ejercen su Dictadura sobre la clase que hasta ese entonces le había oprimido y explotado: la burguesía. Habiendo conquistando ya su independencia política; deberán luchar ahora por conquistar su independencia económica y social: por la construcción del Estado Socialista, su propio Estado.

En el momento que los trabajadores –y demás masas explotadas- se convierten en Estado se garantizan así mismos la Democracia; claro, si partimos del hecho cierto de que la Democracia es el gobierno del pueblo.

¿Cómo quedará configurado el Estado Socialista, entonces? Democracia para el 90% de los miembros de la sociedad: los trabajadores y demás masas explotadas, y Dictadura para el otro 10%: la burguesía.

Reitero, sólo el Estado Socialista es portador de verdadera Democracia; sólo el Estado Socialista proporciona verdadera Democracia a los trabajadores y demás masas explotadas; y aunque parezca paradójico -no lo es- los trabajadores (y dichas masas) sólo pueden vivir en Democracia ejerciendo, repito, su Dictadura: la Dictadura del Proletariado, sobre sus antiguos opresores, los capitalistas; aunque así no lo comprendan los mercachifles de derecha y los reformistas de “izquierda”…

 Considero oportuno hacer la siguiente acotación: la Democracia jamás pudo materializarse en los Estados esclavista y feudalista; y jamás podrá materializarse en el Estado actual, capitalista. Los dos primeros Estados fueron regidos por élites parásitas: Plutócratas. Lo mismo que el último… Entonces, lo que comúnmente se conoce con el nombre de Democracia burguesa no es en el fondo mas que una vulgar Plutocracia. De esa Plutocracia, disfrazada de Democracia, se vale la clase capitalista para manipular y explotar a las masas trabajadoras. Haciéndoles creer que fuera de su, mal llamada, Democracia burguesa sólo existen Dictaduras… Es así como encubren su bestial Dictadura: la Dictadura del capital sobre el Trabajo. Equivalente a: Democracia (Plutocracia) para el 10% de los miembros de la sociedad (los capitalistas) y Dictadura para el 90% (los trabajadores).

Sí, la clase capitalista por ser “dueña” de los Fundamentales Medios de Producción: tierras, banca privada, empresas trasnacionales, monopolios…, ejerce coacción económica sobre los Trabajadores: los “obliga” a venderle, a precio de gallina flaca, su Fuerza de Trabajo. Ahora, si éstos no lo hacen perecen de hambre junto a su familia. Por eso se convierten en esclavos asalariados de esa clase parasitaria: para poder subsistir.

Entiéndase, las exuberantes riquezas que ostenta la clase capitalista dimanan del robo y explotación que asestan a los Trabajadores: robándoles la Plusvalía que producen; al tiempo que arroja a esos mismos trabajadores cada vez más a la miseria y pauperismo... Y todo, repito, por ser “dueña” de los Fundamentales Medios de Producción.

Mientras los Fundamentales Medios de Producción pertenezcan en Propiedad a la clase capitalista, los productos generados por dichos medios también serán propiedad de esa clase parasitaria; la cual los Distribuirá siempre con arreglo a sus espurios intereses. Porque la Distribución es y será siempre consustancial al Modo de Producción vigente: quien ostente en propiedad, legítimamente o no, los Fundamentales Medios de Producción también se hace dueño por antonomasia de los productos generados por dichos Medios... Así que si los trabajadores desean hacerse dueños legales –porque legítimos ya lo son– de lo que producen deben expropiar primero a los expropiadores, capitalistas.

Si en verdad deseamos transformar la nefasta sociedad capitalista y conquistar el Socialismo, debemos abrazarnos a la clase trabajadora y demás masas explotadas, ganarnos su confianza y proveerles educación revolucionaria, para que eleven su conciencia cotidiana al plano de Conciencia Ético-Socialista… Las masas deben saber que los Estados esclavistas y feudalistas portaron Democracia (Plutocracia) sólo para el 10% de los miembros de la sociedad: los esclavistas y  feudalistas.  Los esclavos y siervos de la gleba “vivieron” a merced de sendas Dictaduras propinadas por esos bárbaros en su contra; también deben saber que en la “moderna”  sociedad capitalista la clase trabajadora está compelida a “vivir” bajo la Dictadura del capital; bajo la esclavitud asalariada. Consecuentemente, si desean su liberación deben acometer la revolución social: la revolución Socialista.

De lo explanado podemos confirmar que la humanidad ha padecido tres “Dictaduras reaccionarias”: la esclavista, la feudalista y la burguesa; y que existe una “Dictadura de corte popular”; que expresa sus intereses: la Dictadura del Proletariado…        




domingo, 4 de septiembre de 2011

Notículas del Español

Tito Balza Santaella
 
No es lo mismo desecar que disecar.
         Visto en el ámbito de nuestro idioma, desecar es un compuesto de de más secar. Proviene del latín desicare y tiene el significado general de ‘secar, extraer la humedad’. Es un verbo transitivo, vigente en el castellano desde el siglo XIV, pues aparece documentado en la noble prosa de Don Juan Manuel (El Conde Lucanor). En medicina llega a significar curar: “Desecar la llaga”; y también enflaquecer, debilitar por falta de alimento.
         Disecar es una voz nueva. No hace su entrada en el castellano hasta el siglo XIX. Seguramente fue Salvá quien primero la fijó en su Diccionario, en 1879. Procede del latín dissecare, de dis, ‘a través’, y secare, ‘cortar, dividir’, esto es, anatomizar. En el Diccionario Académico tiene tres acepciones: ‘1. Dividir en partes un vegetal o el cadáver de un animal para el examen de su estructura normal o de alteraciones orgánicas. //2. Preparar los animales muertos para que conserven la apariencia de cuando estaban vivos. //3. Preparar una planta para que se conserve a fin de ser estudiada’.
         En buen español, se deseca un pantano y se diseca un cadáver. El agricultor deseca un terreno y el taxidermista diseca un animal muerto para conservarlo con la apariencia de cuando estaba vivo. El ingeniero hidráulico deseca un pozo y el botánico diseca un árbol para estudiarlo a través del tiempo.
         El sustantivo de desecar es desecación, más usado que desecamiento. El sustantivo de disecar es disección, mejor aceptado que disecación. Quien deseca es un desecador, y lo que deseca es un desecante. Quien diseca y realiza las operaciones anatómicas es un disector o una disectora. Lo que diseca es un disecador.
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         Marrón, con el significado de color, es una voz francesa que significa castaña confitada y representa nuestro color castaño, con el cual compite en uso y aceptación; pero no se aplica para el pelo ni para los ojos de las personas ni de los animales, de la misma manera que castaño no se aplica para telas ni vestimentas. Un caballo es castaño, y unos zapatos marrones; Un traje es marrón, y unos ojos, castaños.
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         Aedo es un sustantivo de dos terminaciones. Debe decirse el aedo, la aeda. Decir el aeda es tan impropio como decir el analfabeta, en lugar de el analfabeto; el autodidacta, en lugar de el autodidacto; o decir la poeta, en lugar de la poetisa.
 
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miércoles, 10 de agosto de 2011

Los Paracaídistas




IMAGINEMOS UNA GRAN CAÍDA EN PARACAÍDAS:

Nacer
            Dormir                       Comer                       Comer           Comer
                        Comer                                               Cagar
                                   Cagar Dormir                       Dormir                       Dormir
Dormir
Dormir
Comer
Comer
Comer
Comer
Cagar ComerComerComerComerComerComer
Cagar ComerComerComerComerComerComer
Cagar Dormir Tener  Comer  Cagar
Dormir Dormir Tener  Comer  Cagar
Dormir Dormir Tener  Comer  Cagar
Comer Tener  Comer  Cagar Comer
¿Vivir?
Trabajar Tener  Comer  Cagar Tener  Comer  Cagar Tener  Comer  Cagar Tener  Comer  Cagar Tener  Comer  Cagar Tener  Comer  Cagar Tener  Comer  Cagar Tener  Comer  Cagar Tener  Comer  Cagar Tener  Comer  Cagar Tener  Comer  Cagar Tener  Comer  Cagar  Poseer Poseer Poseer Poseer Poseer Poseer Poseer
  Acumular
Conocer
¡MORIR!

Bajaba María, La Guajira, del bus. Cayó de un paracaídas, parecía una vocera no sé de qué consejo de personas que también caen en paracaídas. Una de esas paracaidistas le decía.

-       - Voy rápido, tengo hambre.

María también, también iba rápido, no tenía hambre, más bien tenía sed y unas ganas incontenibles de ir al baño, debía enviarle un fax al Presidente, así le dijo a su amiga, la del paracaídas.
-        
      -Espero no te quedéis pegada en la silla.

Las amigas se despidieron.
            Por allá, los testigos de no sé qué…

El ateo corrió a esconderse. El perro ladró. Los testigos se fueron, estos tenían sed pero no ganas de ir al baño. Hambre tampoco. Su sed, según uno de corbata negra y lentes oscuros, era sed del Señor. Sin embargo, el hambre les ganó, una carrera de por sí en desventaja con el sol, el sudor y el cansancio, sin duda, el hambre era voraz, más cuando no se tiene paracaídas.

Se apareció de la nada un cobrador de no sé qué…

Venía con el paracaídas dañado, una señora cejijunta le fio la vida, pero la muerte se la quitó (la señora al cobrador), se decía a sí mismo: “A Dios lo de Dios al César lo del César”. Caminaba azuzado por no sé qué pensamiento prohibido, un pensamiento odioso a su condición opulenta de teniente, de tenedor, de tenido, de todo lo que la imaginación pueda hacer para conjugar el verbo más ansiado por alma humana: TENER, por ser de semejante parecido a uno que cae de paracaídas y no termina de caer.

Y llegaron los pobres…

Ellos estaban exonerados, al menos se salvaban del odioso verbo; pero respiraban todavía, agradecían no sé a quién por esas eventualidades de la nariz y los pulmones; ahora bien, los ácidos gástricos eran medallas de ayuno y la insatisfacción de la comida no llegada a tiempo; al menos cagaban, hasta una vez soñaron que pudieron peerse; los pobres sí que son felices, pueden peerse, además no necesitan caer, ya están abajo; mucho menos de un paracaídas, total, están muy caros. Solamente esperaban algún día el premio de la muerte para poder subir. 


Por Ángel Alberto Morillo

lunes, 27 de junio de 2011

Notículas del Español, por Tito Balza Santaella

Cuando el poeta Francisco Caballero Mejías (Madrid, 1899-Caracas, 1940), dice en su poema El Regreso, en la IIª parte dedicada a Los Héroes:
         Se oye el piafar de un potro y un jinete desciende.
         He aquí al viejo centauro de los llanos. Avanza.
         Es Páez, el bizarro paladín de la Gesta…
Escribió piafar porque pensaría, como mucha gente cree, que piafar es relinchar o bufar. Por eso asentó “se oye”. Más que oírse, el piafar se ve. Cuando el caballo piafa, no avanza. Permanece en el mismo sitio. Piafar significa: ‘alzar el caballo, ya una mano, ya la otra, dejándolas caer con fuerza y rapidez casi en el mismo sitio de donde las levantó’. Son muchas las palabras que, aunque comunes, no tienen significados claros para muchos hablantes, aun para gentes instruidas y cultivadoras de la comunicación.
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En cuanto a la separación de a y donde, don Andrés Bello dice que solo deben separarse las dos partículas cuando donde “lleva envuelto su antecedente, que es el término de la preposición”. Así debe decirse: “Nos acercábamos a donde estaba emboscado el enemigo”, porque está implícito al lugar, y “En la selva adonde nos encaminábamos”, porque está explícito el antecedente selva. La Academia, por su parte, opina: “Convendría escribir adonde cuando el antecedente está expreso, y a donde, cuando esté callado, porque en este caso la preposición a es del antecedente y no del adverbio”. Manuel Seco respalda esta posición con los ejemplos: “Voy al mismo sitio adonde voy todos los años” y “Voy a donde todos los años”. Realmente es una sutileza ortográfica que no resulta de fácil cumplimiento por el redactor corriente.
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“Dile no a las drogas” es un aviso ampliamente difundido por las instituciones oficiales que tienen la misión de combatir este flagelo. Lamentablemente exhibe un elemental error de concordancia. ¿Cuál es el mensaje? Di tú no a las drogas. Lo dicho es no, complemento directo, y a quienes se les dice es a las drogas, complemento indirecto plural. La variante pronominal del texto es reiterativa de a las drogas, por lo tanto debe estar en plural: les, y no le. Si el redactor hubiera elidido la variante, el texto hubiera quedado claro y sin error: Di no a las drogas.
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El superlativo absoluto de mísero -no se confunda con miserable- es misérrimo.
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Formule, con confianza, sus consultas.

viernes, 3 de junio de 2011

El Trato Faustiano de Neil Postman

Por Ángel Alberto Morillo

Los procesos tecnológicos, asociados especialmente con las TICs, han sido objeto de duras críticas así como también de esperanzados elogios, al punto de dogmatizarlos y crear un imperio de fe en torno a las maravillas que proporcionan. Pimienta (2007) afirma que todos partimos de la creencia de que el uso de las TICs para el desarrollo es portador de promesas muy importantes, al punto, de convertirlo en mito o magia, pues se pretende que el sencillo hecho de conectar una persona a la Internet va a provocar, de manera mecánica, un proceso que va a conducir a esta persona a escapar, por ejemplo, de su condición de pobreza. Efectivamente, la mera conexión no garantiza que las personas se apropien de las TICs, estos procesos tienen otro tipo de implicaciones en las que se cae en un dilema: innovar o no innovar.
De este planteamiento surgen las famosas  “cinco advertencias del cambio tecnológico” de Neil Postman, quien en el año 1998, a guisa profética, enunciaba los riegos que consigo traen las innovaciones, hacía un llamado acuciante a ver las dos caras de la moneda:
“Diríamos que una visión más sofisticada del cambio tecnológico debe incluir el escepticismo ante las visiones mesiánicas y utópicas que nos presentan los que no tienen un sentido histórico de los débiles equilibrios sobre los que descansa la cultura. De hecho, si por mi fuera, prohibiría a cualquiera hablar sobre las tecnologías de la información a no ser que la persona pudiera demostrar que conoce algo sobre los efectos sociales y físicos que causaron la invención del alfabeto, del reloj mecánico, de la imprenta y del telégrafo. En otras palabras, que sepa algo sobre los costes de las grandes tecnologías” (p. 2).
Lo más sorprendente e interesante, lleno de un poder metafórico y transcendental de las advertencias de Postman, radica en el famoso Trato faustiano o pacto con el diablo, inspirado en la tradición oral europea de un hombre que hace pacto con el diablo vendiéndole su alma, de allí que este paraje, esta leyenda, ha sido inspiración de obras teatrales, musicales y novelas. La obra más conocida al respecto fue la de Johann Wolfgang von Goethe, Fausto (1808). En este sentido, J. De Pablos (2003) explica que Postman consideró el cambio tecnológico como intercambio, basándose en el uso de potentes metáforas, recurso habitual en él, expresó esta propuesta como “el pacto de Fausto”. La tecnología da y la tecnología quita. Todo cambio tecnológico implica ventajas e inconvenientes. No toda nueva tecnología implica necesariamente mayores ventajas.
De las cinco advertencias, se considera que el Trato Faustiano condensa de modo magistral las implicaciones negativas que generan la proliferación de las tecnologías, sin duda, es la forma más representativa de dar una noción profunda de la teoría crítica, base fundamental del análisis que se está desarrollando en torno a la Astics.  En este aspecto, todo cambio tecnológico implica un compromiso (Postman, 1998), esto significa que para cualquier ventaja que la tecnología ofrece, siempre existe su correspondiente desventaja. Las desventajas pueden llegar a superar en importancia a las ventajas, o las ventajas pueden perfectamente valer la pena sobre su contrario. Aunque parece una idea bastante obvia, es sorprendente cuanta gente cree que las nuevas tecnologías son como una bendición del cielo.
Este autor insiste en aspectos como:
·         Escepticismo ante las visiones mesiánicas y utópicas: Nuestro entusiasmo por la tecnología puede volverse una forma de idolatría y nuestra creencia en sus beneficios puede ser un falso absoluto. La mejor manera de vera la tecnología es como a un intruso extraño, recordando que la tecnología no es parte de un plan divino sino el producto de la creatividad humana y nuestro orgullo, y su capacidad para el bien o el mal queda siempre pendiente de lo que los humanos digamos que puede hacer por nosotros y nosotros (Postman: 1998,6). Es decir, no dejar que las maravillas de las tecnologías hagan perder la perspectiva y todo enfoque de desarrollo se centre única y exclusivamente en éstas, sin buscar posibilidades diferentes ante su ausencia, en el supuesto negado. Brey (2009) considera esta posición crítica como un pensamiento distópico. De allí que es urgente también darle una mirada a la distopía como una opción válida ante el monopolio utópico de las tecnologías.
·         Inequidad en los beneficios de las tecnologías: No hay duda de que los ordenadores han sido y seguirán siendo muy provechosos para las grandes organizaciones tipo compañías aeronáuticas o el complejo militar o los bancos o las agencias recaudadoras de impuestos. También es igualmente claro que el ordenador es indispensable para investigadores de alto nivel en física y otras ciencias naturales. ¿Pero hasta qué punto ha sido la tecnología de redes y ordenadores una ventaja para el conjunto de la población?. ¿Qué ventajas para los trabajadores del metal, fruteros, mecánicos, músicos, carniceros, obreros de la construcción, dentistas, teólogos y la mayor parte de los oficios en los que el ordenador ahora se inmiscuye? Estas gentes tienen ahora sus asuntos privados mucho más accesibles a las instituciones siempre tan poderosas. Ahora son más fácilmente seguidos y controlados; están sujetos a muchos más controles e inspecciones, y se encuentran desconcertados antes las decisiones que se toman sobre ellos. Están siendo reducidos más que nunca a meros objetos numéricos (Postman:1998, 3) 
Esta misma inquietud es planteada por los autores de la brecha digital (Burch, 2005 y Pimienta, 2007), así se manifiesta la brecha digital y mientras no haya voluntad política por parte de las potencias desarrolladas en generar equidad y brindar condiciones para favorecer el uso de software libre, de evitar la injerencia de compañías privadas en el control acceso de datos de la población,  la vulnerabilidad informática seguirá intacta. Este contexto propicia más bien el síndrome de dependencia.
·         Ceguera social tecnificada: Como bien lo refleja José Saramago (1995) en su Libro Ensayo sobre la ceguera, se suele decir que no hay cegueras sino ciegos, cuando la experiencia de los días pasados no ha hecho más que decirnos que no hay ciegos, sino cegueras. En este mismo orden de ideas, Postman (1998) habla de que la información resultar ser una maldición que nos ciega que no somos capaces de ver de dónde vienen realmente nuestros problemas. Igualmente Brey (2009) explica que la ignorancia consustancial de los tiempos exponenciales nos aboca a una ceguera generalizada, de consecuencias imprevisibles, que nos impide identificar y asumir la porción de responsabilidad que recae sobre cada uno de nosotros.
Finalmente Gubern (2000) asevera que la gente, en efecto, habla, se interesa y discute de aquello que ve en la televisión, pero no suele hablar mucho de aquello que la televisión no dice, porque no le interesa o no le conviene. Esta ceguera selectiva constituye un  verdadero "escotoma mediático", pues el escotoma es la zona ciega de la retina, en la queno se activa el estímulo visual .Cada día nos sumimos en nuestros propios mundos, somos insensibles al mal social, las TICs y cada uno de sus componentes,  individualiza al punto que imposibilita la capacidad asociativa, divide, dispersa, domestica, la consigna maquiavélica cada día cobra mayor auge, la división, la falta de solidaridad, convierte al hombre del siglo XXI en un ser vacuo, sin sentido, un ser ciego socialmente. Por un lado las innovaciones y avances proliferan, pero por el otro la pobreza, el cambio climático, los conflictos sociales se agudizan, y quienes tienen la responsabilidad de poder hacer frente a estos problemas son incapaces de hacer algo al respecto.    

Fuentes


 Brey, Antoni y autores (2009): LA SOCIEDAD DE LA IGNORANCIA. Edita Proyecto Segunda Edad Contemporánea. Barcelona- España.

http://funredes.org/mistica. Pimienta, Daniel (2007): BRECHA DIGITAL, BRECHA SOCIAL, BRECHA PARADIGMÁTICA

http://www.globalizacion.org/desarrollo/PostmanCambioTecnologico.htm. Postman, Neil (1998): LAS 5 ADVERTENCIAS DEL CAMBIO TECNOLÓGICO. Artículo encontrado Sección de Economía y desarrollo del portal globalización.org, esto es tomado del “Congreso Internacional sobre Nuevas Tecnologías y Persona Humana: Comunicando la fe en el Nuevo Milenio”, de la Conferencia con el título: “Cinco cosas que necesitamos saber sobre el cambio tecnológico”.

http://www.quadernsdigitals.net/datos_web/hemeroteca/r_1/nr_773/a_10420/10420.html#_ftn1. De Pablos Pons, Juan (2003): ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LAS TECNOLOGÍAS DIGITALES Y SU IMPACTO SOCIAL Y EDUCATIVO. Universidad de Sevilla. Sevilla-España.