sábado, 31 de enero de 2009

Las Confesiones de un hombre virgen

Esta es mi primera novela, que comencé a escribir en 2002 y terminé en 2006. Es una parte. Próximamente el Ministerio del Poder Popular para la Cultura la publicará en físico. Si desean descargarla completa ingresen en www.yoescribo.com en la sección de novela humorística. Abrazos.

Los tras cámaras

(O sea jelou: The making)

Yo siempre quise tener un carrito rojo, que corriera por fuera de la carretera a mil, a cien mil por hora; pero jamás pude. También quise tener un perro marrón, con garrapatas y ojos negros, que encendiera por la casa el silencio con ladridos, pero no me dio la gana, claro, desde que vi a esos dos perros machos montados uno sobre el otro, díjeme adiós al sueño con los mejores amigos del hombre; entendí así que en la vida no hay amigos ni perros, tan sólo sueños, sueños que fueron, serán o son.

Empecé así nuevamente una carrera de perro, con los rojos y amarillos, los azules al final; alguien me dijo carreras de perro, sin embargo yo pensé que el orden no altera el producto, pero en esta combinación endiablada de signos, era evidente que al escribir carrera de perro, sonaba como a escritor burdo, barato y desnalgado. Perros, autos, amigos, todo daba lo mismo, andamos todos por los mismos caminos, cada quien contaminado a su gusto y disgusto.

Dime yo cuenta, que ser malandro, puto, follón, era menos nocivo que el título de poeta, escritor, actor, dramaturgo, aunque fuese güero. El poeta, el escritor, encuentra en la palabra el arma, a plomo limpio destapa heridas, hierve en verbos, para morir soñando en el nefasto mundo del olvido, después de muerto: “Tan bueno que era, el muchacho escribía”, perogrulladas al fin.

No es casualidad que sueño y dueño para la fonética sean objeto de estudio, así como sociedad y suciedad, bello y vello, homófonos, parónimos… Amor y Roma palíndromos también, y en las líneas subsiguientes encontrarán mil formas que por más

Sonidos, imágenes, sabores, olores, extravagancias, jugosas cifras, melodías, piedras,

Ungüentos, marañas, conspiraciones, allanamientos, exilios, purificaciones, señas,

Columnas, pistas, rastros, arbustos, pisadas, huellas, datos, auditorías, fisgones,

Indicadores, redadas, bombardeos, invasiones, fraudes, encarcelamientos, dudas,

Enjuiciamientos, dineros, pestes, plagas, ratas, ladrones, honestos, coerciones, favores,

Dádivas, empréstitos, impuestos, conjuros, sortilegios, embarazos, dictaduras, frases,

Análisis, totalizaciones, represiones, codicias, democracias, mentirosos, fuerza,

Dictámenes, etcéteras, amén, forman el acróstico más sucio de la sociedad y lo que, vuelvo,

repito y grito, lleva consigo por dentro.

El dolor llega a mis dedos x poko boy perdiendo el juicio, me dezquizio y yoro, boy en bomito, “muchacho en vómito”… Zuena la benganza, ce olle el peligro de mi lengua y me advierten que use bien la lengua, pero quien la USA, si ya ni me veo quien soy, un cool, ok, please, hello, good, se me escapan de la vaca y la boca, I me siento jappy, o mejor, ahí me sentó papi, porque me acostumbré a que todo me lo impusieran y quién me impusió eso a mí. Psa x ksa plis, vn x aki, c vnd st krro… De veras me desmayo, ya Bello y Cervantes lo saben, me estoy volviendo loco, orate, mucha tecnología, mucho reggaeton fundió mi cerebro…

Escupe….

Escupe…

ESCUPE…

Un diccionario, que no esté en ITAP, lo prefiero en alfa, es que este celular del diablo no sirve, que vainas, les trato de enviar por texto una novela y me es casi imposible, todo un reto a la inteligencia humana, cómo me hubiese gustado ver a un Quevedo con Kyocera, Nokia, Tango 300 siquiera. Esto de la literatura me volvió más extraterrestre, lo de la lectura violó mi ignorancia y la preñó con ideas extrañas y tontas, por que no sueño con el carro y me hago dueño del mismo, por que no tuve al perro y se me pegó una garrapata en el testículo derecho, por que no fui al cine, a la disco, bailé como los demás, por que no tuve novia, por que no me mamé a una chica de mi clase, por que no me aprendí canciones extranjeras, por que no salí nunca de casa de mi madre… Algo me faltó, me faltó como el agua a la planta o como los acentos enfáticos a este párrafo.

Perdí la sensibilidad de la suciedad, perdí la normalidad y si no escribo es como no masturbarme, como si un seno materno no tuviera leche, o como sin cojón un pene; ya ven que hasta el glamour lo perdí, pido perdón, por los sonidos que golpean, las palabras que duelen, palabras éstas que huelen mal, chillan, corrompen. Una vez, mi tía, la madre de mi prima estríper, me lo decía mucho: “Eres una conformista, mija”. Yo le dije a ella proyanqui. De verás me dolió por ella. Aunque lo de conformista, fue una confusión con otro primo, que en realidad era transformista. Al final ella y yo terminamos en una discusión político-económica que lapidaba por completo al sistema capitalista, terminé esa perorata con la firme intención de hacerme terrorista; más tarde medité, y dije: “Total, me volví poeta, la diferencia no es mucha, quizá, la deferencia es la que marca distinción entre quien ejerce la poesía y el terrorismo, sino pregúntale a Martí, Bolívar, Neruda a ver qué te responden”.

Barbudo al fin y con el diccionario en la mano, llegué con adarma y espada para liberar al mundo del pecado, soy convicto de un crimen sin hacer, un escritor de una novela sin escribir, un promiscuo sin haber tocado mujer… Lo soy, yo soy, tú eres, él es, nosotros somos; viva la pepa de mango a quien rindo apología, no me pidan estilo, ni mesura, pídanme otra cosa, yo les podría hablar bichando, les podría contar en malandro, usando mal el gerundio o hablarles como un Cortázar que si las fílulas de cariaconcia, evohé, evohé, y esas pistoladas más. Total, en la radio y en la TV escuchamos frases peores, las bailamos incluso, bastan tan sólo dos, tres o cuatro tragos.

A ustedes les asusta la responsabilidad, a mí me persigue y me hace el amor; ustedes hacen el amor irresponsablemente, yo trabajo y lucho por hacer el verdadero amor, busquen en Corintio 1, busquen en la mitología griega, conozcan la historia de Isis, yo no sé, sólo sé que no sé nada… A mí me encanta plagiar, ojalá me den cicuta pa´ver lo bueno. Yo sé que moriré en el intento y este nudo que llevo en la garganta por esta judeputa corbata no me deja respirar, me la aflojo y me digo: “Basta”.

“Basta” “Basta” “Basta” “Basta” “Basta” “Basta” “Basta”

Eran las seis y treinta, una hora después de las tardes quietas, me quedé pensando en el baño y las cosas de la tarde aquella de la cual no me acuerdo, (todo tarde). Vi al techo, me puse las manos en la cabeza y comencé una nueva realidad que me dolía hasta en el pelo. En la lengua, me jugaban y resbalaban groserías, el sueño de la venganza y el arrepentimiento se juntaron para hacerme sentir mal, muy mal… Me fue mal después de largos cuatro años o más, yo me olvidé del limbo y sus partes. Volví en mí, el hombre boca de tortuga, la bruja, los condones, todo desapareció de la nada.

Era aún virgen, no sé si de cuerpo, pero de alma seguía; mis intentos frustrados de ser igual al mundo me llevaron a las más grandes empresas que cualquier joven haya tenido en su vida.

- Escribiré una carta…

Se hizo corta y terminé con una novela no sé de cuantas partes ni cuántos fines, porque el asunto de la virginidad se hacía más abstruso, insondable, muy difícil. Pensé hacer la tal novela vía mensaje de texto. Por ello, compré un teléfono móvil y me dediqué día y noche a recargar mi saldo para escribir la novelilla, esta consistiría en mis amoríos pícaros, mis andanzas por el mundo y mis conflictos filosóficos con la tecnología. Generaciones me aclamarían por la misma, aunque seguramente después de muerto como siempre pasa.

Me ingenié solazados discursos, seleccioné frases aforísticas, veía a los españoles y españolas diciendo: “Joder, este chico escribe maravillas, qué Cervantes, Lope de Vega, hurra por Medina, el comedor de gallinas”. Y yo en respuestas a tales melindres y piropos correspondía: “Como decía Wikispedia, ni que lo fajen chiquito,nunca sus ramas endereza, de ahí que el conflicto Líbano- israelí depende de una sola persona: el burro”.

Aunque a decir verdad, el burro para mí siempre fue un animal simbólico, él es símbolo del trabajo, de la virilidad, en burro entró Jesús a Belén, ni que decir de Platero, o de las andanzas de Sancho, que hasta se lo robaron. Por ello, lo primero que haré en el primer discurso que haga en mi vida, será rendir honores al burro.

Tomé a eso de las siete y pico para ser exacto un bolígrafo y servilleta, para luego transferirlo al celular y del celular a la hoja, decía yo que las ondas del teléfono llenarían de energía el mensaje. Qué ingenuo verdad, qué inocencia la mía. Puse como protagonistas a Romeo y Julieta, mientras de fondo musical, por culpa de los vecinos de enfrente, escuchaba las barbaridades de los cantantes boricuas.

“La tard pacía Kieta,

aunq en vrdd,

no c si x la frgncia

de mi prfum o

x el klor de mis zpatos…”

ENVIAR

MENSAJE ENVIADO

Así pasé más de dos años de mi vida en la forzosa tarea de traer al mundo una obra alumna, que nunca aspiraría a ser maestra, más bien médica, psicóloga o enfermera. El procedimiento más interesante era transformar aquella pila de vocablos sin ortografía en textos con coherencia, al mejor estilo de Brown, Balza*, de manera que la Academia no me sacara a patadas de su sede por escritor maldito… Bueno a Baudelaire le sirvió. No intenté escribir groserías ni vulgaridades, pues los preceptos literarios las prohíben, había que evitar rayar en lo chabacano, quizá nunca vieron las películas de Hollywood quienes escribieron tales preceptos.

Me decidí por agregar personajes y mentiras más, yo quería hacer vibrar a mis lectores de la risa, me imagino que ustedes pensaron que con vibradores. Así pues que el primer capítulo, como cliché infaltable, le agregué lo del sueño. Los sueños para mí son símbolo de presagio y sortilegio, ronco en los mismos y siento que vuelo. Una novela sin sueños era casi imposible, perdería la esencia de piedra, no cabría duda de que sería un libro vendido. No hallaba cómo encajar los personajes y mucho menos el nombre, esa tontería de la preceptiva literaria colmaba mi paciencia. Hice varias oraciones por el descanso eterno y salvación del alma del Marqués de Sade a ver si con eso me inspiraba. Nada, de nada.

Tomé un portaminas lo puse boca abajo por cuatro días, le puse unos dientes de ajo y una foto de Madonna a ver si se me levantaba la inspiración. Nada, de nada.

* Fortunato Brown, Tito Balza Santaella, ambos son lingüistas.

Me leí una revista pornográfica para nutrirme de imágenes, leí a fondo el Cantar de los Cantares y examiné unos poemas de Becker, el resultado al principio funcionó, es así como nace mi prima, la estríper.

Miles de formas y nada, busqué calculadoras para contar, pero me di cuenta de que esa no era la mejor manera, entonces tuve un diálogo introspectivo con el escritor de esta obra, es decir de él a mí y de yo a él:

ALBERTO: ¿Y quién sois?

AUTOR: El gato.

ALBERTO: ¿A quién buscáis?

AUTOR: Al ratón.

ALBERTO: Se está bañando.

AUTOR: ¿A qué hora puedo venir?

ALBERTO: A las 5.30.

Mi reloj caminaba azuzado por la desesperación que me embargaba a eso de las cinco y media, pero el gato nunca llegó, de ahí en adelante, no pasó nada

NADA, DE NADA

En un mar de dudas quise entablar el principio: carritos de Barbie, patacones, hojas de mango, teteros de sopa, lápices rotos y montón de estupideces más, las cuales irían estampadas en pantaletas de cuero impermeables. Mi emoción era infinita, gravitaba y se llenaba de melodías inefables. Me ponía desnudo frente al espejo, practicaba debajo de la mesa y miraba de reojo la prensa amarillista para llenar de vacíos mi mente llena de confusiones.

Pase horas, segundos, planeando, buscando mil maneras de narrar capítulo a capítulo, el libraco flaco que resultó ser gordo en incoherencias. La virginidad en sí era una polémica, que sin duda haría de mí un hombre famoso y codiciado. Noches de nalga desgastada, mano caída y párpados pesados tejerían pensamientos indecentes para escribirlos en tinta china sobre papel crepé.

Monté una cartelera al frente de mi casa. Allí dispuse de trípticos y un vídeo beam. Pagué para que la gente me leyera y nadie me entendió. No me entendieron porque jamás describí ambientes ni personajes, ellos sentían que les sacaba la muela sin anestesia. Unas vulgaridades de un tipo medio extraño a quién le iban a interesar.

- Sabes, te has leído esa del queso.

- ¿Queso?

- Sí, la que se roban, se llevan el queso.

- No.

- La del kir y kur.

- ¿Qué?

Ni una palabra entendí, me imaginé que éste que me hablaba era el gato que se disfrazó de ratón para hallar al auténtico ratón. Maquinaba planes diabólicos el muy bellaco para hacerme desistir de mi idea de la novela vía mensajes de textos.

Me vestí. Todo el tiempo estuve desnudo y no me había dado cuenta, qué descuido el mío, pequeño detalle; aunque pienso que desnudarse ante otros y otras no está mal, yo sin querer lo hice, no me hicieron daño, gracias a Dios. Yo en defensa propia, aduje que no tengo dinero para comprar ropa de marca, pues mientras no tenga unos Armani, Koquito, Fogogitzu o algo que suene sólo para cuerpos perfectos, permaneceré desnudo.

viernes, 16 de enero de 2009

Soneto a un maestro

En el día de los maestros, en especial a Antonio Pérez Esclarín (Pechín), dedico esta pieza...

Corazón de hierro aprendimos contigo

parónima ave del sabor y saber

con tu pluma libre enseñaste a ser

del aula hermoso jardín de amigos.

En tu humor y magistral dulzura

Abriste la puerta de la razón

que en latidos fuertes del corazón

nos dejaste el amor por la lectura.

De Dios fuiste primero servidor

consagrándote luego de por vida

a la sagrada labor de educador.

Satisfacción de labor hoy cumplida

caminas el redil del esplendor

y con tu paso un alma bendecida.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Pesebre viviente en un barrio pobre

Les dejo esta obra teatral de mi autoría para que la disfruten en estos días de Navidad, espero les guste. ¿Comentarios? Escríbanme a supercastellano@gmail.com. Mil abrazos.

Ángel Alberto Morillo


Escena 1

En el escenario un cepillo y rastrillo. Un perro amarrado a un tubo. Sale Casimira.

Casimira.- Ay Dios, y la gente de por estos lados no ha salío aún, tan madrugada que es, las estrellas están bajiticas, como si del cielo se fueran a caer. Yo mientras, cojo esta escobita pa barrer aquí donde voy a montar el ranchito. Ay esta perrita, yo no le echao agüita y tanto que me ha cuidao el peacito de terreno… (Barre)

(ENTRAN JOSÉ Y MARÍA)

José.- Muy buenos días, señora. Me dijeron que aquí es donde están los terrenitos para hacer las casitas, me podría decir con quien pudiera conversar. Es que mi esposa y yo estamos esperando y queremos que nuestro hijo nazca bajo un techo.

Casimira.- Ay Dios, mijo, tronco e broma te echaste, tan jovencitos, pudiendo disfrutá de la vida. Yo aquí con esta perra, aún estamos esperando que aparezca el dueño de los terrenos, sin embargo, si no aparece, yo misma haré mi ranchito. Una casita es bien difícil encontrarla baratica, los dueños de terrenos se creen que somos ricos como ellos, pretenden cobrarnos muchos cobres por esto, y lleno de monte. Pero no me creáis por ahí dicen que esto será una urbanización, se llamará El Gaitero.

José.- Pero quién vende los terrenitos.

Casimira.- El doctor Amado Rincón. El dice que con una empresa que se llama icotea, incoeta, incoeca, no sé cómo carrizo es, hará las casitas.

José.- Me parece muy bien, verdad, mi amor.

Casimira.- Qué muchacha tan bonita, hasta te parecéis a la Chinita, vos no pasáis de los quince verdad.

María.- Tanto gusto conocerla, yo soy María y el José. Venimos desde Colombia, porque allá la cosa se nos puso dura. Estoy apurada, no tenemos familia, ni a nadie, ayúdenos para encontrar un sitio donde este bebé pueda nacer.

Casimira.- Ay Dios, mija, como no, yo soy Casimira Piña, ya ven que tengo un ojo clínico, tengo ante mis ojos a la propia María y el propio José, bendito sea el señor. Bueno, vayan rapidito a la caseta y hablen con el señor Carlos García o con William Zerpa

María.- Muchas gracias, señora Casimira.

(Salen y queda Casimira.)

Casimira.- Pobre criaturita, venir al mundo sin techo, sin nada. Y ver cómo la gente rica se gasta millones en vestidos, perfumes y lujos. Ahora más, la gente no ve las navidades como momento de reflexión, de compartir, al contrario, es la oportunidad para despilfarrar, de pensar sólo en sí mismos, en que si mis estrenos, que si mi casa pintada, que si mis regalos, que si mi familia, y todo mi, mi, mi, mi, pero no vemos al lado, no vemos el sufrimiento ajeno. Y mira a esta María y José, igualitos a los de la Biblia buscando posada para poder dar a luz. Ay Diosito, qué contradicción, que injusticia. Yo como que voy a buscar a la gente para que comencemos a montar los ranchitos. (Sale)

Escena 2

Amado Rincón.- Con que esta gentuza quiere invadir mis terrenos que yo con tanto esfuerzo y trabajo he obtenido. Mal agradecidos, chusma al fin, mis colegas sí que me lo decían: “No hagas negocio con ese tipo de gente, siempre andan pidiendo, mendingando, no tienen dinero”. Y así es, el que no tenga plata, no tiene casa. Así de sencillo. Esta urbanización será la de más alto caché, la de más gran prestigio. No entiendo por qué estos invasores, marginales desean quitarme lo mío, mi propiedad privada.

Casimira.- Pero su propiedad privada, priva a muchos niños pobres.

Amado Rincón.- bah, y a mí eso qué me importa, para eso está el gobierno. Yo no soy monjita de la caridad, a mí sólo me importan mis intereses, mi capital invertido. Ustedes que son unos flojos, que no estudiaron, que no trabajan duro, que les gusta lo fácil.

Casimira.- ¿Flojos? No sea cínico señor. Bien que muchos nos fregamos en esas empresas que ustedes montaron en esto que ustedes llaman zona industrial y nos pagan una miseria, nos explotan, se hacen ricos y poderosos a costa de nuestro sudor. Dedicamos toda una vida a sus “prósperas” empresas y con qué nos salen, con ingratitud, con liquidaciones chimbas, donde nos roban casi toda la platica. No cancelan seguro social aunque sí lo descuentan, nos cobran ley de política pero no la cancelan, no ve acaso por qué carajo debemos estar tomando estos terrenos, pues más ladrones e invasores son ustedes los ricos, que además de dinero, nos roban tiempo, vida y salud. Y tiene a todas estas los tupés de denigrarnos, dígame usted cómo iba estar con mis hijos mientras trabajaba inclusive horas extra, o estaba con ellos mientras morían de hambre o me dejaba explotar, yo opté por lo segundo. Y ver que ni en navidad se les conduele el alma, son unos herodes, mata niños, no ve que aquí muchos niños y niñas necesitan una casa en navidad, así sea de cartón.

Amado Rincón.- Ya basta señora, de esos discursos marxistas-comunistas. Por personas como usted perdemos la democracia y libertad, este país prospera gracias a mi inversión. Sin nuestro dinero ustedes no tuvieran cómo matarse el hambre, por eso digo, ustedes son malagradecidos, flojos, quieren lo poquito para ustedes. Fregado fue la Universidad, yo vengo de la “ilustre” Universidad del Zulia, me formé con los mejores abogados, estudié, no perdí mi tiempo como lo hacen muchos de ustedes. Ahora viene a decirme en cara que la robé, cuando muchos de ustedes echan el carro, llegan tarde y hasta se llevan mobiliario de nuestras empresas. No tengo vida, pues son más los casos de holgazanes que de buenos trabajadores. Así que señora, para exigir hay que dar. Todos tenemos las mismas oportunidades, lo que ocurre que muchos no las aprovechan. Por ello eligen Gobiernos populistas, que les den todo.

Casimira.- Los mismos gobiernos donde ustedes ponen ministros, tienen canales de televisión, donde acceden a todos los privilegios, donde les dan los mejores créditos, donde manejan las instituciones del Estado gracias a su poder e influencia. Sí, es verdad, yo no soy estudiada, pero tengo corazón, conciencia, soy una humana, soy madre, ciudadana, sabe de donde soy graduada, de la “ilustre” Universidad de la Vida, muchos de ustedes se les suben los humos y se olvidan de sus raíces por ser profesionales, se preocupan por llenarse los bolsillos, por tener la ropa más fina, por viajar por todo el mundo, por degustar manjares, por tener todos los lujos… ¿Abogado usted? Ya lo decía mi abuelito, muchos de ustedes son ladrones con título, que hacen las mil trácalas para robarle al más pendejo.

Amado Rincón.- Más respeto señora, ¿por qué mejor no se calla?

Casimira.- Ay Dios, cómo le duele la verdad, por eso la prepotencia, la majestad que los cobres le confieren, los hacen creerse dueños del mundo, pero ya verá como el mundo va ponerse al revés.

Amado Rincón.- No me haga reir, nada ni nadie nos quitará privilegios, somos superiores porque lo hemos querido así, porque nos esforzamos y trabajamos, no nos aprovechamos de los demás, ni mucho menos invadimos terrenos ajenos.

Casimira.- ¿Terrenos ajenos? Será terrenos ejidos, porque que yo sepa usted lo que es tremendo estafador. O es que acaso se le olvidó la peleíta con Luis Hómez que en paz descanse, donde usted y que iba hacer una urbanización llamada El Gaitero. Dígame, ahora quiere con nosotras hacer lo mismo, ladrón, vivo, politiquero, embustero…El pueblo no olvida y es sabio, así que a otro perro con ese güeso. Usted todavía anda reclamando en el famoso barrio El Gaitero, derechos de propiedad, ha demandado a unos cuantos y ha embargado a una familia. ¿Dónde tiene la conciencia usted?

Amado Rincón.- Ah con qué esas tenemos, ya de inmediato voy a buscar la policía. (Sale)

Casimira.- Va pues este si es apretao, no le gustó oir la purita verdad. Esta gente sí se tarda, yo aquí esperando y nada que llegan, pero a ver esos no son María y José. Ay Dios, mis muchachitos, cuéntenme, ¿cómo les fue?

José.- Por ahí pasó un señor bravísimo, nos insultó y dijo que nos sacaría a punta de pistola.

Casimira.-No le paren, ese es un loco, un ladronzuelo, explotador de hombres.

María.- Cómo así señora Casilda, no entiendo nada.

Casimira.- Ay Dios mija, cosas de vieja. Cuéntenme qué les dijo el señor Carlos.

José.- Nos trató muy bien, nos recomendó que nos quedáramos esperando aquí, por allí vendrán unos señores que según él nos ayudarán con lo de las casitas.

Casimira.- Qué bueno mijo; pero mira si ahí vienen mis dos sobrinas, tan bellacas las muchachas, vienen como azoradas.

Niña 1: Buenos días, ¿usted es María?

María.- Sí, mucho gusto pequeña.

Niña 1: Bendita usted entre todas las mujeres, pues la criatura que lleva en el vientre es un milagro de la vida.

Niña 2: Pues cada niño y niña que viene al mundo, son milagros de Dios, mas este que hoy no tiene techo, no tiene clínica ni hospital, no tiene nada, es bendito entre todos.

Casimira.- Ay Dios, estas muchachitas son unas inventoras. ¿Y esos trajes de pastoras?

Niña 1: Son para una obra que la maestra nos colocó.

Niña 2: No ve que mañana es la noche de navidad.

María.- Qué tristeza y no tenemos dónde pasarla.

José.- Vaya que sí es verdad y a ti que te falta poquito por dar a luz.

Niña 1: No desfallezcáis María, ese niño o niña que lleváis en las entrañas dará luz a estas tinieblas.

Niña 2: Luchará por los pobres y excluidos.

(Entra Joven 3)

Joven 3: Niña, cállate, por favor, deja de repetirle el guion a todo el que ves. Qué zancudera, que hediondez y es en estos ranchos donde vamos a hacer el pesebre. Como lo decía mi profe de religión era mejor en la iglesia, y con los malandros que pueda haber en esta invasión marginal.

Niña 2: Qué niña tan pesada.

Niña 1: Y sifrinonga.

Casimira.- Déjenla, pobre muchachita, es producto de lo que ve y escucha en la televisión, radio y cine. Porque apuesto que no sabe cuál es el sentido de la navidad.

Niña 1: Ni la tabla de multiplicar, ni leer, ni escribir…

Niña 2: Ni dibujar.

Joven 3: Envidiosas, enanitas, envidiosas, porque yo soy el ángel y ustedes pastoras, hasta en eso las supero.

María.- Pero mamita, tú no crees que si estamos en navidad, la mejor forma de pasarla es compartiendo.

Casimira.- Ay Dios criaturita, tan jovencita y con esos pensamientos. No te preocupéis que para esta navidad el niño dios te tiene una sorpresa, ya vais a ver.

Joven 3: Por su puesto, señora Casimira, mi papá ya me compró la laptop con Internet incorporado, que más sorpresa que esa.

José.- No chamita, lo que te habla Casimira es que tu papá y mamá también se vendrán a vivir a esta invasión, pues un señor muy poderoso llamado Amado Rincón le embargó su casita por una deuda.

Joven 3: Usted está bromeando, verdad.

Casimira.- Así como lo oíste. Y dale gracias a Dios que están vivos, porque ninguno estuviera aquí de no haber sido por la mismísima influencia de Dios.

Niña 2: No te preocupes, no todo en la vida es dinero. Las navidades se pasan mejor en familia, con tus amigos.

María.- Y hablando de amigos ahí vienen unos.

Casimira.- Ah negro Miguel, tú por aquí.

Miguel.- Ña Casimira, dichosos los ojos, es que estoy invitado para hacer un toque por aquí, para darle alegría a la gente de estas casas grandes, grandes en amor y atenciones:

Esta casa es grande (Bis)

Tiene cuatro esquinas

Y en el techo tiene

Rosas clavelinas.

Casimira.- Favor que nos hace don Miguel. Le presento dos amigos, María y José.

Miguel.- Mucho gusto, no seré el arcángel Gabriel, pero soy el arcángel Miguel, ¿listo para el pesebre?

María.- El placer es nuestro.

José.- Que buena gente hay por estos lados.

Casimira.- Eso es lo que sobra, no tendremos pa las hallacas, ni para el pan de jamón, ni para los regalos, pero entre los pobres lo que sobra es el amor.

Niña 2: Y por eso nuestro señor Jesucristo quiso nacer entre los pobres.

Niña 1: En un pesebre.

Miguel.- Lleno de pupú de gallina, con una mula y un buey a los costaos y alrededor pastorcitos y pastorcitas.

Casimira.- Y hablando de pastores ahí vienen unos, y la jefa mayor es Ledys.

Ledys.- Buenas, buenas, como que llegué a buena hora.

Niña 2: Ay Tía tenéis que echarle más agua a la sopa.

Casimira.- Sí mija en eso mismo estaba pensando pero no están las ollas.

Ledys.- No hay problema, cualquier pote sirve de olleta pues nada se escapa con la navidad.

Niña 1: Señor Miguel y por qué no ensayamos y montamos aquí el pesebre viviente.

Miguel.- Verdad que tenéis razón, bueno ustedes de pastores, tú Ledys de Buey, no mentira, tú eres pastora. Ustedes ya saben quiénes son, está de más decirlo. Usted doña Casimira la mula… En serio… No mentira será otra pastora (Empieza a incorporar elementos y gente, improvisa)

(Entra Amado Rincón… Lanza disparos, acompañado de un policía y una fiscal)

Amado Rincón.- Espero no haberles arruinado la fiesta a los invasores de oficio. Cumplo con informarles que no pueden ocupar los terrenos que son de mi propiedad. Es doloroso, feliz navidad, tan, tan…

Casimira.- Ahora sí que usted perdió la cabeza, no ve a esta gente, no ve al pueblo reunido en torno al pesebre, aquí llegará la navidad, llegará el niño dios, llegará la niña de la luz, llegará el mesías, el hijo del obrero, la hija de la costurera, los hijos y las hijas de la miseria, dichosos nosotros los pobres, que de nosotros es el reino de los cielos. No toque a esta gente doctor Amado.

Amado Rincón.- Nadie me dice lo que tengo que hacer, soy libre y hago lo que me da la gana. Ordenaré a la fiscal del Ministerio público y daré orden a este policía para que tumben estos ranchos.

Policía.- Usted ordene patrón, que cansao estoy de tumbar estos ranchos, ya tengo todo un negocio con esto… Arranquen pues, camina la burra, antes que les caiga a plomo parejo.

José.- No ve que hay niños y mujeres embarazadas.

Miguel.- Primero te la tendrás que ver con nosotros polizonte.

Fiscal.- Calma señores, cordura, procedo primero a examinar el caso y por lo visto sí hay niños y niñas en necesidad, y primero es la vivienda para ellos, señor Amado, así que declaro estos terrenos propiedad social de los niños y niñas del sector.

Casimira.- Ay Señorita, de verdad usted es el ángel que ha anunciado la buena nueva para los pobres y excluídos.

Policía.- Yo como que también me dejo de esos abusos, con las cosas de Dios no me meto, bicho, cuidao y si me castiga por maluco y mala gente. Es verdad señor Amado esta gente no tiene dónde pasar las navidades, ni mucho menos la vida. Deles abrigo.

Amado Rincón.- De ninguna manera esta es mi propiedad privada, la cual adquirí legítimamente. Usted, fiscal, déjese de sentimentalismos cursis y proceda.

Fiscal.- Doctor Rincón, usted es acaso de piedra, toda regla tiene una excepción, por lo tanto, es improcedente lo que usted pide.

(La gente celebra.)

Fiscal.- Declaro esta zona libre para construir hogares llenos de esperanza y de alegría, así que buenos amigos y amigas a celebrar la Navidad.

(Amado sale furioso. Todos arman el pesebre viviente, como lo había planeado Miguel. Una vez ordenados los actores, los músicos comienzan a cantar bajo la dirección de Miguel, en un espacio de la música, por arte de magia, solo se escucha el cuatro, con ritmo de noche de paz, y aparece un ángel.)

Ángel.- Amados hermanos y hermanas de El Gaitero. Escuchen con atención, que este ser que llevo en brazos simboliza al amor y a la vida, y de ambos elementos Dios es autor, llevando la luz a los que necesitan. Dios es claro y justo, por ello siempre estará con ustedes, entre las casitas de estero y palo, entre la maleza y el polvo, entre la ropa humilde y los pies descalzos, pues al mundo venimos sin nada y de este nos vamos sin llevarnos nada. Así que no te aflijas, no te sientas mal por no tener nada, todo te será dado por añadidura si en tu misericordia y amor lo buscas sin esperar a cambio nada. Saca de tu corazón toda ambición, pero tampoco te conformes, lucha por ser mejor desde lo que el Señor te ha dado, comparte así sea tú única vestidura, no te apegues a lo terrenal, porque nada en la vida es eterno, sólo el alma lo es como viva expresión de Dios y del amor. Ama, sencillamente ama, ama tu vida como un don precioso, como un tesoro que tienes que cuidar, aunque no dudes en entregarlo por salvar otra vida. Debes amar a la señora que por no tener dinero le cancelan su servicio eléctrico, a ese que anda en autobús, a ese que compra en la bodeguita de la esquina, a ese que hace cola en el mercado, a ese que por no tener padre y madre se hace adicto, a ese que por ser maltratado se hizo rebelde, a esos es que deben amar, por esos Cristo dio su vida, dio su fortuna, dio su tesoro. Olviden sus mezquinos deseos, sus pobrezas espirituales, libérense de esas ataduras y digan sí a la vida, digan no a la muerte. El nacimiento de Dios es la fiesta más esperada por todos, es un momento especial, ¿y por qué? Porque rendimos honores a la vida, a la vida que se manifiesta en Jesús, en el nacimiento de un Rey, que dejó la cuna de oro y su opción fueron los pobres del pesebre. Hoy, hermanos y hermanas, de este terruño que se llama El Gaitero, sientan que sus hogares, sus casas, son el pesebre, allí es donde nació Cristo. Ábran pues sus puertas y dejen entrar la vida, dejen entrar a esos niños Jesús descalzos, sin juguetes, con las caras sucias, esos niños Jesús que limpian zapatos y arruman cajas en el mercado, a esos niños Jesús que nacen sin padre y madre, a esos niños Jesús que tienen sida víctimas de algo que no quisieron, de esos niños Jesús que no tienen una hallaca, ni siquiera un plato, acuérdense, abran las puertas de sus casas, de sus corazones, no vaya ser tarde y se den cuenta luego de que ese niño vino y murió en sus manos. Que el señor los haga buena nueva y el dios de la vida los bendiga siempre…

(Sale el ángel.)

Casimira.- Qué buena actriz esa muchacha y alguien sabe quién es.

Niña 1.- Yo no sé tía, yo pensé que tú la habías traído.

Niña 2.- Y a mí tampoco, yo también pensé que era amiga suya tía.

Miguel.- Quizá es una nueva vecina, uno nunca sabe.

Casimira.- Y adónde se metió, se esfumo como la brisa.

Ledys.- Verdad que sí, parecía un ángel.

Casimira.- Ay Dios, qué mágica y bella esta madrugada, yo sí decía que las estrellas estaban bajiticas.

José.- Por eso digo que Dios tiene sus misterios.

María.- ¿Misterios? Dolores son los que tengo, no aguanto. Ya rompí fuente.

Casimira.- Jesús, María y José… si estos mismos son, vengan por acá…

Miguel.- Mientras nosotros nos lanzamos unos canticos.

(El conjunto canta, pasan unos minutos, sale Casimira.)

Casimira.- Aleluya, aleluya, alégrense, paz a los hombres y mujeres de buena voluntad… Es una niña, grandota, gigante diría yo, pero bella, ¡¡¡¡¡¡qué más pesebre viviente queremos¡¡¡¡¡¡¡

(Suena una música, aparece María y José con la niña en brazos, una música de fondo, la fiscal, policía y Miguel de reyes, las niñitas de pastoras con una bandera de Venezuela, Ledys se inclina, la joven de ángel).

FIN

martes, 9 de diciembre de 2008

Mejore su expresión

Con Tito Balza Santaella Miembro Correspondiente de la Academia Venezolana de la Lengua
No confunda diatriba con polémica. Se ha generalizado, en los ambientes políticos, asambleas, foros y discusiones, el uso de diatriba, casi con carácter absorbente y mayoritario, en desmedro de polémica. Así se oye: No quiero entrar en diatribas contigo, En la diatriba sobre la inseguridad…, en la diatriba sobre los inhabilitados…, etc. Es un disparate que distorsiona y confunde el justo entendimiento del mensaje. Diatriba es “discurso o escrito violento e injurioso contra personas o cosas”. Es una palabra que proviene del griego donde tenía el sentido de dilatación, ampulosidad, destrucción. Por eso en español contiene la idea de ser un discurso, especialmente escrito, lleno de ampulosidad y violencia y con fines injuriosos, difamatorios, dañinos. La diatriba sólo se da cuando hay difamación, injuria. Diatriba no es polémica. Polémica es discusión, controversia, confrontación de ideas. La polémica es el arte que enseña la capacidad discursiva de razonar, plantear, defender posiciones. En la polémica se convence, no se ofende. Los sinónimos de diatriba son: Invectiva, crítica, perorata, discurso. Los sinónimos de polémica son: Controversia, debate. porfía, argumento, disputa, litigio.

martes, 18 de noviembre de 2008

MEJORE SU EXPRESIÓN



Por Tito Balza Santaella

Miembro Correspondiente de la Academia Venezolana de la Lengua


El español, este maravilloso instrumento comunicacional formado durante milenios y que es nuestro orgullo y nuestro más alto patrimonio cultural, está amenazado. Como amenazado está cualquier idioma por la penetración e influencias de otros; pero especialmente por el descuido, la ignorancia y la falta de identidad de los hablantes.


En nuestro país, son enemigos, conscientes o inconscientes, los maestros que han dejado de enseñar la materia con la dedicación y el espíritu científico que ella merece; los periodistas que hacen uso descuidado del idioma y los políticos que abusan de una locuacidad sin freno y sin conciencia. Se ha dejado de enseñar la gramática castellana, la sintaxis, la conjugación verbal, la acentuación, los signos de puntuación… y el resultado nefasto ha sido la ignorancia, el desconocimiento de las normas que rigen y dan vida a nuestro precioso idioma.


En medio de tanto deterioro, nos preocupa particularmente en la actualidad el asunto de los equívocos. Entendemos por equívocos aquellos términos que lo mismo significan una cosa, que otra. Los equívocos deben evitarse porque crean confusión y dificultad de comprensión y entendimiento: Se sanciona una ley, se aprueba; y se sanciona a un delincuente, esto es, se castiga; escatológico es el mundo espiritual más allá de la vida, y también lo que tiene que ver con lo sucio, lo excrementicio. Así, del pasado, nos llegan muchos lamentables ejemplos; pero en la actualidad, el desconocimiento semántico amenaza con enredarnos tanto, que pudiéramos llegar a no comprendernos. Toquemos un ejemplo: Experticia es una palabra casi no usada en otros países. En Venezuela significa, recta y exclusivamente, ‘prueba pericial’ y no otra cosa. Es un término de reducido uso jurídico: es el informe que presenta un perito o un equipo de peritos. Pero en el mundo perturbado de la política y en el uso imitativo de la comunicación social, ha pasado a ser un sinónimo absorbente de experiencia, de pericia, de conocimiento, de dominio de un determinado ramo. Así se oye, absurdamente: Es un hombre con mucha experticia, Lo nombraron ministro por su comprobada experticia, La OEA no tiene experticia para analizar los documentos de las computadoras de Reyes, etc.

domingo, 12 de octubre de 2008

Mario Fernández, el poeta del coco y la iguana

Mario Fernández. Conozcamos a un autor zuliano, oriundo de la Cañada de Urdaneta, quien actualmente es tutor de la Misión Cultura Zulia. En su haber literario encontramos centenas de escritos, cuyo motivo de inspiración es la naturaleza cuyo eje central es lo humano. Su más reciente publicación fue Silva a la iguana. Asimismo es promotor de la Feria del Coco en la Cañada de Urdaneta. Leamos algunos de sus trabajos.

La Casa


Somos fantasmas rondando la casa,

no la habitamos: ella nos habita,

piensa, nos mide, nos hace una cita

y traza estrategias en la borrasca.

A veces, el ruido de su hojarasca,

de polvo, piedra y tiempo nos hechiza,

soñolientos de perfumada brisa

caminamos hacia ella como a un arca.

Sus silencios y sombras fantasmales,

su música y luz de los ventanales

nos envuelve en despertares de vaho.

Nuestra piel, que se funde en sus paredes,

agitada de albas y atardeceres

no quiere salir por temor al caos.



EL DESEO DE MALEIWUA

Ya maleiwua se hizo

presente,

tocó la puerta del

alijuna,

ahora con su manta,

la mariposa que viaja

hacia el sol estará

cerca de mí,

yo, rozando su piel

en wuayunaiki, buscando

valles, cuencas, planicies y montañas.

Seré nómada tras sus huellas

de península y tejidos.

Ya maleiwua se hizo

presente,

con trompa y tambor

anuncia el encuentro

de golfo y lago,

de vientos cabalgando deseos,

golondrina de sequías y sales.

Ya maleiwua se hizo

presente,

¡Vamos, no lo hagamos esperar!



EL FOLKLORE Y LA ACADEMIA

Hay una reflexión que los intelectuales –por un lado- y los folcloristas –por el otro-, deben hacerse en torno al desempeño que cada uno dentro de su ámbito realiza, en función de la búsqueda de algo que en una oportunidad le escuché pronunciar al Dr. Uslar Pietri: “el ideal de excelencia”, en ocasión de una disertación que sobre el Renacimiento realizara el referido escritor.

Por otra parte, pienso que es momento de romper los paradigmas –valga el lugar común-, que han tejido una especie de cortina entre el mundo académico y todo aquello que transpire pueblo: tan elitista puede ser la cultura y el arte que se practica en cenáculos cerrados como la más vernácula de las manifestaciones populares. Tal carácter está en la imposibilidad de acercamiento que algunos miembros de ambos grupos tienen entre sí, perdiendo con ello, la posibilidad de crecer juntos, alimentándose simbióticamente del mismo árbol. Para lograr tal crecimiento debe haber una disposición manifiesta entre las personas que transitan ambos caminos, dejando de lado la arrogancia y los complejos, y admitiendo de una buena vez que cultura es todo aquello de lo que el hombre se ha rodeado –parafraseando la definición de isla-, que a final de cuentas por hermético que parezca algún poema y callejera alguna danza, ambas disciplinas vienen de una misma fuente, es decir, del pueblo.

La palabra gótico, con la que se designa uno de los estilos arquitectónicos más bellos del mundo medieval, viene de la raíz argot; el mismo término folklore, es una voz anglo-sajona que traduce –para algunos- “saber del pueblo”, y todo saber implica un esfuerzo intelectual, por pequeño que parezca.

En resumen, los intelectuales y los folkloristas deben buscar su punto de coincidencia en aquello que les es común: la creatividad, y marchar hacia la búsqueda de la belleza, que puede encontrarse en una comunidad tribal de la sub-desarrollada África o en una elegante galería parisina.


ENTRE HIPÓCRITAS TE VEA

Es común encontrar en nuestros hogares, una serie de aparatos e implementos utilitarios cuya “función” no le damos, desnaturalizando su valor de uso y convirtiéndolos en simples cachivaches de vitrinas. Basta con salir en las promociones publicitarias, sobre todo audiovisuales, cualquier artefacto de aire futurista, cuando estamos pensando en la próxima quincena para ir hasta la tienda a adquirirlo, sin reflexionar su verdadera necesidad y sin evaluar desde luego, que existen otras opciones para invertir el dinero en servicios y bienes que se traduzcan en una real elevación de nuestra calidad de vida. Obviamente, los publicistas nos venden no solo sus productos sino su idea del mundo, precisamente para seguir profundizando en la psiquis y continuar modelando nuestra conducta consumista. Los anaqueles de las casas se encuentran repletos de un conjunto de platos, vajillas, peroles que, en el mejor de los casos sirven de adorno, pero que la mayoría de ellos están llenos de polvo por el olvido y el desuso.

El catálogo de productos que nos ofrecen los medios de comunicación es tan amplio que nos abruma y cuarta la libertad de pensar, incluso en cual de entre tantos aparatos comprar, a la vez que se crea una competencia entre consumistas que se disputan en adquirir el artefacto más lujoso y rimbombante, llevados por toda una parafernalia conductista a la trampa del mercado. Nos hemos convertido en simples seres hipnóticos que actuamos por la inercia impuesta desde los talleres de las agencias publicitarias, empeñados en obedecer a todo lo que nos presentan. Pareciera que no tuviésemos albedrío, como consecuencia de una manipulación sistemática y sostenida salida de los centros de producción y manejo psicológico que ni siquiera la Iglesia ha alcanzado en toda su historia.

También, es común encontrar en muchas casas una vez se traspase el umbral, una Biblia abierta en un atril, que da la sensación de no ser nunca leída y que tiene al parecer como único objetivo adornar las salas. Si miramos hacia la mesa de centro, observamos un juego de ajedrez (muchas veces lujoso) que posiblemente nunca utilizan porque nadie dentro de la morada sabe jugar. Posiblemente encontremos algunos cuadros colgados en sus paredes que sirven para “hacer juego” con los colores de los muebles. Más adelante, nos tropezamos con una inmensa biblioteca en la que sus impecables libros nunca pierden su ampulosidad porque tampoco son abiertos. Hasta instrumentos musicales, donde se incluye un hermoso piano de cola, colocado con la mayor delicadeza en un lugar preferencial, cuya sobriedad jamás es perturbada puesto que tampoco existe alguien en casa que sepa ejecutarlo. La lista puede aumentar, al encontrar sendos equipos de sonido que sólo sirven para escuchar la más inculta música; computadoras conectadas a la Internet, pero no a los inmensos recursos que la red presenta, ya que sus usuarios navegan, como suele decirse, pero en una mar de idioteces, y, por supuesto, gigantescos televisores que estaría por demás comentar la programación que a través de sus pantallas emanan.

Por supuesto, más allá de los muros de la casa, las tonterías se llevan como quien carga sus maletas y se dispone a viajar, visitando los fines de semana las más suntuosas tiendas en lujosos centros comerciales, en donde han acordado encontrarse con otros amigos tan “brillantes” como ellos, luego se van a tomar unos tragos en la mejor de las tascas alrededor de las once de la mañana y dependiendo quien paga los whiskys el otro invita a un almuerzo en un buen restaurante, y así de manera alterna los dos compiten hasta la media noche a ver quien se vende mejor.





Mario Fernández

potreritos_62@yahoo.com

potreritos@cantv.net

martes, 23 de septiembre de 2008

Una aproximación a las bases teóricas del sociodrama



Por Ángel Alberto Morillo

Primeramente debemos partir de un principio básico, manifestado por quienes tienen el teatro como medio de vida y sustento: la vida es un drama. Asípues que al hablar de lo que es y significa el sociodrama como herramienta educativa para la socialización de saberes, hay que tomar en cuenta que el humano y humana son histriónicos por naturaleza, de allí que esta estrategia es poderosísima a la hora de hacer catarsis o para buscar la resolución de conflictos.


La palabra drama en sí tiene significados connotativos diversos, no obstante, usando términos taxativos que nos lleven a una definición por decir exacta, el diccionario de la Real Academia Española (2008), tiene las siguientes acepciones:


1. m. Obra perteneciente a la poesía dramática.

2. m. Obra de teatro o de cine en que prevalecen acciones y situaciones tensas y pasiones conflictivas.

3. m. Suceso de la vida real, capaz de interesar y conmover vivamente.

Y en efecto, desde que el mundo es mundo el hombre y la mujer sehan inclinado por dar respuestas a las situaciones de la vida. Pero la forma más “didáctica” y sistematizada habida en la antigüedad se da en Grecia con las representaciones teatrales, conocido también como el género dramático, dividido en tres grandes variantes: tragedia, comedia y drama. La tragedia fue un plato fuerte que por su carácter humano, cruel, agónico, lúgubre, caló en el pueblo y plasmó situaciones reales que conmovían a la gente y se hicieron inmortales, tal es el caso de la obra Edipo Rey, de Sófocles, que dio aportes impensados a la modernidad como es en el caso de la psicología. La comedia es un género que se caracterizó por hacer burla especialmente a altos funcionarios del gobierno o a la misma gente, fue y es una forma particular de dar sentido y denunciar los problemas que nos sacuden; obras como las de Bertold Brech son grandes ejemplos que actualmente cobran vida. Finalmente el drama a “diferencia de las formas anteriores, el drama no tiene un carácter definido, sino que en él se combinan indistintamente aspectos trágicos y cómicos. Esto se debe a que el drama pretende representar la vida tal cual es, razón por la cual, tiende a tratar los asuntos de forma menos rígida que la tragedia y la comedia.” (www.memo.com.co, 2008).

De hecho, yendo más allá del tiempo, tribus ancestrales usaban la representación corporal alrededor del fuego, o en medio de la lluvia, para manifestar su agradecimiento o aprobación a los dioses, por ello, que el hecho histriónico en la humanidad es inmanente a su origen y primeras manifestaciones culturales.

El maestro don Simón Rodríguez, gran promotor en Latinoamérica de la educación popular, con frases como inventamos o erramos, confería autoridad al hecho de la estrategia grupal o al hecho creativo del aprendizaje, promoviendo con ello la participación activa del estudiante o pupilo. Asimismo los aportes teóricos de maestros como Jhon Dewey, Cèlestine Freinet y Paulo Freire insisten en la necesidad de promover el hacer como eje fundamental de la formación, teniendo todos un objetivo en común: la creatividad. Los enfoques sociológicos de estos autores fueron profundos y de alto valor para el gran acervo de la educación popular que sienta sus bases en el constructivismo como teoría cercana a la democratización plena de cada individuo y con ello su ejercicio pleno de libertad.

Sociedad y drama, unidas como vocablo, acrónimo en esencia, obvia su derivación lexical, lleva a planos semánticos hartos profundos, que sin duda dan origen etimológico al término. Sin embargo, apenas el sociodrama es parte de una macro estructura que sienta sus bases en las técnicas grupales para la construcción de la educación popular como forma genuina de construcción de saberes.


A sabiendas de que la diversidad de técnicas grupales dentro de la educación popular es ingente, el sociodrama es una herramienta tremendamente poderosa porque acerca situaciones reales y permite la socialización plena de varios individuos para la búsqueda de soluciones a problemas. En este sentido, Mora y Gamboa (2006) explican que “Los sociodramas en general se usan para presentar situaciones problemáticas, ideas cruzadas, actuaciones contradictorias, para luego suscitar la discusión y la profundización del tema, sirve para explorar los acontecimientos sociales; desarrollar una mayor comprensión entre los grupos y los individuos; solucionar problemas y favorecer la toma de decisiones.”

Igualmente Mora y Gamboa (2006) prosiguen: “Los sociodramas también pueden ser representaciones teatrales breves con temáticas pertinentes a los participantes en una charla, conferencia u otra actividad y que tiene como objetivo demostrar las situaciones donde ellos se podrían ver involucrados: riesgos laborales, problemas sanitarios, conflictos familiares, vecinales, contenidos educacionales, etc.”

Por ello, como herramienta aplicable a grupos intensos, verbigracia, convictos, estudiantes rebeldes, adictos, entre otros, el sociodrama abre las puertas de la realidad para desnudarse y ver el mundo desde una perspectiva viva, que den claves a los grupos de apoyo o de formación con la finalidad de recrear nuevos elementos generadores de situaciones positivas o deseadas.

De allí que el sociodrama toque también los linderos de la psicología y por ende del arte terapia, que tiene a su forma más afín en el psicodrama, cuyo objetivo es netamente terapéutico. Esto no quiere decir que un sociodrama, por la naturaleza del contexto, pueda convertirse en un psicodrama o vicerversa, pues sus objetivos, indistintamente de su aplicación, son la reconstrucción de alternativas que permitan superar tanto crisis individuales como grupales.

Operativamente el sociodrama necesita de la orientación del facilitador, quien en todo momento guia y reorienta al grupo, no debe incidir en las decisiones del grupo, tan sólo mostrar claves, distender situaciones conflictivas y motivar al logro y participación.

En este sentido, en www.cev.org.ve (2008), consideran pertinentes para que se dé un sociodrama aspectos como:

1. Una situación relativa al tema tratado.

2. Un escenario: el espacio en el que se realizará la

dramatización.

3. Los personajes o actores: se piden voluntarios en el grupo para personificar los papeles.

Finalmente Mora y Gamboa (2006) precisan: “Esta técnica es dinámica y alegre, útil para empezar a estudiar un tema, como diagnóstico, o para ver qué conocemos de un tema. También es útil para finalizar el estudio de un tema como conclusión o síntesis de él. Posibilita acercarse y conocer la realidad de los participantes, en cierta medida es proyectivo”.

Fuentes:

Rae.es, 2008.

memo.com.co, 2008

cev.org.ve (2008),

Freire, Paulo, “Pedagogía del oprimido”, Brasil, 1979.

Mora, Jamileth: “Desarrollo de competencias investigativas en educación”, España, 2006.

Testimonio dramaturgo Freddy Marín, 2008.